Pere Estupinyà dando una charla en "Ser Creativo 2016" en
Madrid. Foto: Wikimedia (CC).
Cubainformación
En una emisión poco habitual, el programa de gran audiencia "A
vivir que son dos días", de la Cadena Ser, acogió este fin de
semana una valoración positiva y basada en la experiencia
directa sobre la realidad cubana.
Oír el
programa (desde el minuto 3,20)
El divulgador científico catalán Pere
Estupinyà, recién llegado de la isla, ofreció una visión
que contrasta con el relato mediático mayoritario, destacando
los logros humanos y sociales de Cuba, a pesar de ser
interrumpido por otro contertulio que actuó como "comisario
político" para marcar la "línea editorial" del medio.
El científico, hace un año, en el mismo programa, también
realizó una intervención elogiosa sobre el modelo de ciencia en
la Isla.
La
intervención de Estupinyà se produjo tras la pregunta del
director del programa, Javier Del Pino: "¿Qué tal en
Cuba?". El científico respondió con rotundidad: "Muy bien". Y
matizó: "Es un país [...] que está fatal en lo económico, en las
restricciones, pero muy bien en lo humano. Son un tipo de
personas súper inteligentes, con muchísima dignidad, con
muchísima alegría, muy bondadosas, muy profesionales".
La protección de la vida, una prioridad: Cero muertes por
huracán
Uno de los aspectos más elogiados por Estupinyà fue el eficaz
sistema de Defensa Civil de Cuba. Puso como ejemplo el reciente
huracán Melissa, el más fuerte en golpear el sur de la isla:
"¿Sabes cuántas personas fallecieron? Cero. 750.000 evacuados.
Tenían todo súper preparado. En Haití hubo fallecidos. Hasta en
República Dominicana, que llegó de refilón, hubo algún
fallecido. En Jamaica, centenares. Y ellos lo tenían muy
identificado". Esta mención pone de relieve un logro constante
de la isla, a menudo silenciado, en la protección de vidas
humanas frente a desastres naturales, en contraste con otros
países de la región.
El Bloqueo, causa fundamental de la crisis económica
Al analizar las causas de las dificultades económicas, el
propio presentador, Javier Del Pino, introdujo el factor clave:
"Porque han vivido un embargo durante décadas". Estupinyà
corroboró esta afirmación y amplió la explicación: "Por el
embargo, por la falta de turismo, el Covid les machacó, la no
llegada de turistas por Covid les machacó. Cuando Trump dice que
les pone en la 'lista de países que enaltecen el terrorismo',
hace que, si tú vas a Cuba, no te den el ESTA... Hace que haya
muchísimo menos turismo también". De esta manera, se señaló al
bloqueo estadounidense como la razón esencial de la crisis y la
caída del turismo.
Una pobreza menos "sangrante" y la dignidad del pueblo
El científico también destacó que, a pesar de la pobreza
material, esta se vive de manera diferente. "Te hace ver la
pobreza de una manera menos cruda que en otros países. Cuando
viví en Argentina, en Buenos Aires, veías mucha más gente pobre,
pero en ese sentido de tirada en la calle, pidiendo. En Cuba no
hay niños pidiendo por la calle. Hay muchos países donde ves
niños pidiendo por la calle. En Cuba no", relató. Para ilustrar
la honradez y dignidad de la gente, narró una anécdota personal
en La Habana, donde un hombre al que no conocía se fue con 20
euros para conseguir cambio y regresó a los pocos minutos para
devolvérselo en pesos, un gesto que, reconoció, en otros países
resultaría inusual.
La interrupción como "comisario político"
Pero, aunque Pere Estupinyà matizó que "el propio sistema
(cubano) es una cosa obsoleta", tratando de mantener cierta
distancia, no fue suficiente. Cuando intentaba concluir su
relato ("termino en seguida..."), el también científico y
contertulio Javier
Sampedro intervino en tono de comisario político y
marcando línea editorial: "Sí, porque esto va a parecer el
discurso de una dictadura comunista y vamos a darle la razón a
quien no queremos dársela".
Esta intervención evidencia la presión y los límites existentes
en los grandes medios del Estado español para tratar la realidad
cubana con cierta neutralidad o, al menos equilibrio, incluso
cuando se basa en testimonios de primera mano.
En todo caso, es de agradecer que, por una vez, se escuchen
voces más sosegadas, menos convulsas acerca de la realidad de
Cuba, que permitan a la audiencia -en este caso europea- sacar
sus propias conclusiones.
Transcripción íntegra de la conversación: programa "A vivir
que son dos días", domingo 23 de noviembre de 2025
- ¿Qué tal en Cuba? -pregunta el presentador Javier Del
Pino-.
- Muy bien -responde el científico Pere Estupinyà-. Es un
país, ya lo comenté hace un año cuando fui, que está fatal en
lo económico, en las restricciones, pero muy bien en lo
humano. Son un tipo de personas súper inteligentes, con
muchísima dignidad, con muchísima alegría, muy bondadosas, muy
profesionales.
Fui por temas científicos, pero obviamente hablas con los
científicos y hablas también con la gente de la calle y te
sorprende. Por ejemplo, hay muchas cosas que os podría contar.
Hace poco tuvieron el huracán Melissa, que fue el más fuerte
que llegó al sur de la Isla. ¿Sabes cuántas personas
fallecieron? Cero. 750.000 evacuados. Tenían súper preparado.
En Haití hubo fallecidos. Hasta en República Dominicana, que
llegó de refilón, hubo algún fallecido. En Jamaica,
centenares. Y ellos lo tenían muy identificado.
- ¿Estás haciendo apología del comunismo ahora que (José
María) Aznar nos está escuchando? -le pregunta Del Pino en
tono jocoso-.
- No, y en tema de comunismo también me dijeron una cosa:
está naciendo un "capitalismo bottom up" de alguna forma, es
decir, la gente, claro, los sueldos oficiales son bajísimos y
ya casi todo el mundo tiene una especie de trabajo privado, de
reparación de X, reparación de Y, donde nace un poco el
concepto de empresa privada, aunque sea informal. Y dicen:
Bueno, el sistema político continúa siendo comunista, pero la
gente ya tiene una actitud cada vez más capitalista. Sin ser
capitalismo cercano al nuestro ni de lejos.
- El detective de Leonardo Padura -señala otro contertulio,
Javier Sampedro- tiene que coger una cunda, Mario Conde tiene
que coger una cunda para ir a trabajar, se montan siete en un
coche porque no hay ni autobuses.
- La mejor manera de entender la Cuba actual es leer a
Leonardo Padura -añade Del Pino-.
- Bueno, lo que tienen es lo que no tienen -continúa Pere
Estupinyà-. ¿Qué es eso? No hay gasoil, por eso hay apagones,
fármacos, pinturas para las fachadas. Les faltan un montón de
cosas.
- Porque han vivido un embargo durante décadas -puntualiza
Del Pino-.
- Por el embargo, por la falta de turismo, el Covid les
machacó, la no llegada de turistas por Covid les machacó.
Cuando Trump dice que les ponen en la "lista de países que
enaltecen el terrorismo", hace que, si tú vas a Cuba, no te
den el ESTA... Hace que haya muchísimo menos turismo también.
Y por el propio sistema también, es una cosa obsoleta, que
quizás tuvo sentido en el pasado pero que ya no.
Hay muchos factores. Pero hay algo de nuevo humano o
alegre, quizás las condiciones climáticas lo favorecen, no lo
sé, pero te hace ver la pobreza de una manera menos cruda que
en otros países. Cuando viví en Argentina, en Buenos Aires,
veías mucha más gente pobre, pero en ese sentido de tirada en
la calle, pidiendo. En Cuba no hay niños pidiendo por la
calle. Hay muchos países donde ves niños pidiendo por la
calle. En Cuba no, te piden otras cosas, pero pidiendo no. Y
termino en seguida, eh.
- Sí, porque esto va a parecer el discurso de una dictadura
comunista y vamos a darle la razón a quien no queremos dársela
-interviene, en tono de comisario político y marcando línea
editorial, Javier Sampedro-.
- Muy rápido, sí. Llega uno de estos por la calle que te
ofrecen cosas y al final dices: "Bueno, pues me das 10 € y te
doy un tour por el centro de La Habana". Y me metió por un
montón de lados, y después al regresar, yo tenía un billete de
20 y le digo: "Mira, dame el cambio en pesos si quieres". "No,
es que no llevo nada, espérate aquí, ahora vuelvo". Yo no le
conocía y estaba convencido de que regresaría. Y regresó,
obviamente, él se fue con mis 20 € y al cabo de 4 o 5 minutos
regresó con pesos. Es eso que, en otro país, dices ¡Uy, ya los
has visto! Es esa dignidad...

Foto: Wikimedia.
Cubainformación
Un reciente tuit del actor español Santiago Segura, que
reproduce un comunicado del denominado "Observatorio Cubano de
Derechos Humanos" (OCDH) sobre una situación de "emergencia
sanitaria" en Cuba, constituye un ejemplo paradigmático de
cómo un personaje público colabora, de manera inconsciente o
consciente, en un patrón de guerra mediática contra la Isla.
Este artículo de Cubainformación pretende deconstruir
críticamente -y con el mayor respeto- el tuit de Segura,
evidenciando los intereses geopolíticos que se esconden detrás
de estas campañas de desinformación y contextualizando la real
situación que vive el pueblo cubano, víctima principal del bloqueo
económico, comercial y financiero más prolongado de la
historia, impuesto por los sucesivos gobiernos
estadounidenses desde 1962.
Aunque el tuit comienza con la pregunta "es esta información
real, @grok?",
no cabe duda de que el actor da credibilidad (al menos
parcial) al mensaje del citado colectivo y que toma partido
por su divulgación.
En todo caso, la respuesta de Grok es clara y rebaja
bastantes enteros el comunicado politizado hacia la retórica
del Departamento de Estado de EEUU y claramente manipulador
del OCDH: "Sí, hay una crisis sanitaria real en Cuba con
brotes de dengue, chikunguña, oropouche y zika, confirmados
por OMS, OPS y medios como Reuters y The Guardian (nov
2025). El gobierno cubano reconoció una "epidemia" el 12/11,
pero no ha declarado emergencia nacional oficial. Esta
declaración parece provenir de grupos activistas como OCDH,
exigiendo ayuda internacional. Fuentes variadas reportan
colapso en salud y críticas al manejo gubernamental".
1 El OCDH: Una "organización de derechos humanos" con
financiamiento de EEUU y coordinación con la Mafia de Miami
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), cuya sede
se encuentra en Madrid, forma parte del ecosistema de
entidades anticubanas que reciben financiamiento directo o
indirecto del gobierno de Estados Unidos a través de
mecanismos como la Agencia de los Estados Unidos para
el Desarrollo Internacional (USAID) y la National
Endowment for Democracy (NED). Estas organizaciones
se presentan como "defensoras de los derechos humanos"
mientras ocultan sistemáticamente que su existencia y
operaciones dependen económicamente de los mismos centros de
poder que mantienen y justifican el bloqueo criminal contra
Cuba. El OCDH se coordina con sus homólogas de Miami, centro
desde el que se planifican las campañas de gurrea informativa
contra Cuba.
El modus operandi de estas plataformas está bien documentado:
difunden críticas sistemáticas al gobierno cubano, destacando
problemas económicos y sociales —en gran medida consecuencia
directa del bloqueo— como supuestas "fallas del sistema".
Utilizan estratégicamente hashtags y tendencias
virales para posicionar narrativas desestabilizadoras,
aprovechando momentos de dificultades económicas o desastres
naturales para intensificar su campaña de descrédito.
2 La omisión calculada: el bloqueo como violación
fundamental de derechos humanos
El comunicado del OCDH reproducido por Segura señala al
gobierno cubano como único responsable de la situación
sanitaria, pero omite deliberadamente mencionar que el bloqueo
estadounidense constituye la violación masiva, sistemática y
flagrante de los derechos humanos del pueblo cubano.
Esta omisión no es inocente: responde a una agenda política
destinada a eximir a Estados Unidos de toda responsabilidad
por la crisis humanitaria que sus propias políticas han
generado.
Según el informe leído por el canciller cubano Bruno
Rodríguez Parrilla que, hace escasas dos semanas, fue
presentado en la Asamblea General de las Naciones Unidas y
aprobada la resolución en la que se basó por el 96 por ciento
de los votos (165 contra 7), solo entre marzo de 2024 y
febrero de 2025, el bloqueo ha causado daños económicos
estimados en 7.556 millones de dólares, lo
que representa un incremento del 50% respecto al informe
anterior. El daño acumulado durante más de seis décadas supera
los 2,1 billones de dólares, una cifra que
refleja la magnitud histórica de esta política de castigo
colectivo contra toda una nación.
Algunos ejemplos sobre el impacto humanitario del bloqueo
estadounidense contra Cuba en sectores vitales: en la salud,
la falta de medicamentos y equipos médicos (14 horas de
bloqueo equivale a la insulina anual para todas las y los
diabéticos cubanos); en la energía, la crisis eléctrica y la
falta de combustible (60 días de bloqueo equivalen al
combustible necesario para generar toda la electricidad anual
y 12 días de bloqueo al mantenimiento anual del sistema
eléctrico nacional).
3 Situación sanitaria en Cuba y destrucción de los acuerdos
médicos internacionales de Cuba
La situación sanitaria en Cuba es ciertamente compleja, pero
contrariamente al relato del OCDH, las principales causas hay
que buscarlas en el bloqueo estadounidense y no en la
"incapacidad" o "negligencia" del gobierno cubano.
Cuba es, por contra, desde hace décadas, un ejemplo
paradigmático en materia de salud pública para el conjunto de
las naciones empobrecidas del Sur, según numerosas fuentes
vinculadas al complejo de Naciones Unidas.
En la caída reciente de los indicadores de salud en un país
que ha sido bandera en el Sur Global por sus logros
sanitarios, hay que mencionar la persecución de los
acuerdos médicos que Cuba mantiene con numerosos países del
mundo, por parte de Washington y las organizaciones que
ampara y financia, como el OCDH y otras.
Nada que conozca, al parecer, Santiago Segura. Que el
Departamento de Estado, con los informes de estas
"organizaciones civiles" en mano, ejerce una brutal presión,
mediante chantajes y amenazas, sobre gobiernos del Caribe y de
otras regiones del mundo, para que cancelen estos convenios,
con consecuencias claras: privando a poblaciones vulnerables
de atención médica cubana (la única gratuita de la que
disponen) y despojando a Cuba de ciertos ingresos esenciales
para mantener su sistema de salud interno.
Esta campaña contra la cooperación médica cubana constituye
un ataque directo al derecho a la salud de millones
de personas en países en desarrollo que se
benefician de la solidaridad médica cubana. Resulta cínico que
las mismas organizaciones que se presentan como "defensoras de
los derechos humanos" apoyen políticas que claramente violan
el derecho a la salud de las poblaciones más vulnerables.
El OCDH reprocha al gobierno cubano que "continúe con la
exportación de productos biotecnológicos y de personal
médico", presentándolo como un abandono a la población local,
cuando:
- Los ingresos por conceptos de cooperación médica y
exportación de productos farmacéuticos constituyen una fuente
vital de divisas para la economía cubana,
necesarias para importar, principalmente, medicamentos, en
un contexto de bloqueo extremo. - La industria biotecnológica cubana ha desarrollado vacunas
y tratamientos reconocidos internacionalmente que
benefician tanto a la población cubana como a la de otros
países. - El personal médico que participa en misiones
internacionales lo hace de forma voluntaria y recibe
salarios que mejoran sustancialmente sus condiciones de vida
y las de sus familias.
Resulta hipócrita que el OCDH critique la exportación de
servicios médicos cubanos mientras no cuestiona el bloqueo que
precisamente limita la capacidad de Cuba de adquirir insumos
médicos en el mercado internacional.
4 La utilización de personajes públicos contra Cuba: el caso
de Paco León
Otro actor español, Paco León, ya se sumó en
2021 a la campaña #SOSCuba. Ambos casos son ejemplos claros de
cómo figuras públicas ajenas a la derecha tradicional
posicionada, son utilizadas para amplificar un mensaje que
omite la causa fundamental de la crisis: el bloqueo económico
de Estados Unidos.
En 2021, el actor y humorista español Paco León
utilizó sus redes sociales para difundir un "mensaje de
solidaridad" con el pueblo cubano bajo la etiqueta #SOSCuba.
En un video, manifestó su preocupación por la situación en la
isla, afirmando que la gente "está muriendo muchísima no solo
de COVID, sino de hambre, no tienen medicamentos... la están
pasando realmente mal".
Pero la campaña #SOSCuba, tal como fue promovida en ese
contexto, formaba parte de una operación de
desestabilización política que coincidió con el
momento de máxima presión de la guerra económica
estadounidense. Quienes difundían este mensaje, de forma
consciente o inconsciente, omitieron información crucial:
- El bloqueo como causa raíz: La crisis
sanitaria y económica que sufría Cuba, agravada durante la
pandemia, tenía y tiene su origen principal en el bloqueo
estadounidense, recrudecido precisamente en ese
periodo. Este bloqueo es un "acto de guerra económica en
tiempos de paz", como lo han definido numerosas fuentes
independientes. - Impacto concreto en la salud: Durante la
COVID-19, el bloqueo impidió a Cuba acceder a equipos y
tecnologías con más de un 10% de componentes
estadounidenses, necesarios para la producción de sus
vacunas y para la adquisición de ventiladores pulmonares y
otros insumos médicos críticos. Empresas proveedoras se
vieron forzadas a suspender sus relaciones comerciales con
la isla debido a las restricciones estadounidenses. Incluso
el Gobierno de EEUU negó la posibilidad de vender a Cuba
respiradores artificiales y oxígeno, en el peor momento de
la crisis.
- Denuncia de expertos internacionales:
Relatoras de derechos humanos de la ONU, como Alena
Douhan, han visitado Cuba y han constatado
directamente cómo las "medidas coercitivas unilaterales" de
Estados Unidos "laceran los DDHH de la población", afectando
esferas vitales como la salud, la alimentación y el
suministro de medicamentos.
El uso de personajes como Paco León o Santiago Segura que,
sin duda, parten de un sentimiento de empatía hacia una
población civil golpeada por una crisis o conflicto, como es
la cubana, sirven inconscientemente a una estrategia diseñada
para:
- Desviar la atención de la responsabilidad
principal del gobierno de Estados Unidos en una crisis
humanitaria. - Camuflar los efectos de una guerra
económica no convencional bajo la apariencia de un reclamo
legítimo y espontáneo de la ciudadanía. - Dotar de una apariencia de neutralidad a
una campaña profundamente política, aprovechando la
credibilidad y el arrastre popular de figuras mediáticas.
Esta estrategia busca ocultar la verdad incontestable que la
comunidad internacional lleva años señalando: es el bloqueo
criminal de Estados Unidos, y no otro factor, la mayor
violación de los derechos humanos del pueblo cubano y la
principal causa (por supuesto no la única pero sí la
principal) de sus carencias.
5 Solidaridad informativa contra manipulación política
El tuit de Santiago Segura, aunque posiblemente
bienintencionado, reproduce acríticamente un discurso
fabricado por intereses geopolíticos destinados a justificar y
mantener el bloqueo criminal contra Cuba. Al amplificar el
comunicado del OCDH sin contextualizar su financiamiento,
agenda política y omisiones deliberadas, Segura se convierte
—consciente o inconscientemente— en un instrumento de la
guerra mediática contra Cuba.
La verdadera solidaridad con el pueblo cubano exige:
- Denunciar incansablemente el bloqueo
estadounidense como la principal violación de los
derechos humanos del pueblo cubano y la causa fundamental de
las carencias económicas y sociales que padece. - Exigir el fin inmediato e incondicional de todas
las sanciones económicas contra Cuba, que
constituyen un acto de guerra en tiempo de paz y un castigo
colectivo prohibido por el derecho internacional. - Contextualizar cualquier crítica a la situación
interna de Cuba reconociendo el impacto
devastador de seis décadas de bloqueo y las múltiples
agresiones estadounidenses. - Defender el derecho de Cuba a su autodeterminación
y a construir su sistema político y social sin injerencias
externas.
La batalla contra el bloqueo es también una batalla
informativa. Medios como Cubainformación cumplen un papel
crucial en deconstruir las narrativas manipuladoras y mostrar
la realidad compleja de Cuba, más allá de los intereses
geopolíticos que buscan demonizar a la Revolución Cubana. La
solidaridad internacionalista debe basarse en la verdad y la
justicia, no en narrativas fabricadas por los verdugos que
castigan a un pueblo por defender su soberanía.

Cubainformación
En este artículo, realizamos un análisis crítico de un
artículo publicado por Eduardo de la Cruz, estudiante
dominicano de Relaciones Internacionales, Geopolítica y
Diplomacia en la Universidad de Navarra, entidad privada
afiliada al Opus Dei.
1. Un artículo que distorsiona la realidad del bloqueo
El artículo "El
negocio del embargo a Cuba: El castigo económico
convertido en capital político" de Eduardo de la Cruz
constituye un ejercicio de descontextualización
histórica y minimización de los efectos
de una política que, lejos de ser un simple "embargo" como
insiste en denominarlo, representa el sistema de
sanciones más prolongado, diversificado, eficaz y
holístico en la historia de las relaciones
internacionales modernas.
A través de un aparente discurso de neutralidad, el autor
construye un relato que absuelve a Estados Unidos
de su responsabilidad coyuntural en la actual gravísima
crisis económica cubana y carga las culpas sobre el "modelo
interno" de la isla. Esta posición no solo ignora la
abrumadora evidencia sobre el impacto devastador del bloqueo
económico, financiero y comercial de EEUU contra Cuba, sino
que también desoye el consenso internacional
expresado año tras año en la Asamblea General de la ONU.
2. La guerra económica contra Cuba: ni un "embargo" ni una
"medida"
De la Cruz asigna al bloqueo de EEUU contra Cuba la
categoría de "medida" dentro de la política exterior
estadounidense. El bloqueo no es una simple "medida", ni un
simple "embargo" comercial, sino un andamiaje
jurídico complejo que incluye leyes como la
Torricelli (1992) y la Helms-Burton (1996), diseñadas
específicamente para cerrar cualquier resquicio
por donde Cuba pudiera obtener ingresos o realizar comercio.
Su carácter es probadamente extraterritorial y ha
evolucionado hacia una guerra económica total que, tras la
aplicación de la actual estrategia de "máxima presión" y
las cerca de 250 medidas coercitivas unilaterales de
carácter económico aprobadas en los últimos seis años,
impacta en la pauperización de las condiciones de vida de
millones de personas inocentes en la Isla.
Es parte de una política estructural de guerra no
convencional, en la que están implicados el
Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro, la
Comunidad de Inteligencia y otros actores gubernamentales de
EEUU, con cientos de funcionarios y funcionarias que
trabajan para su aplicación.
Recordemos que la aplicación total (aprobada por Trump) de
la Ley Helms-Burton, en particular, externacionalizó
el bloqueo de una manera cualitativamente más eficaz,
al permitir demandas judiciales contra empresas de terceros
países que comercian con Cuba y prohibir el ingreso a
Estados Unidos de sus directivos y familias. Esto constituye
una violación flagrante del derecho internacional y la
soberanía de otras naciones. Además, recordemos, esa ley
codificó en 1996 esta política (hizo del bloqueo "ley"),
para que el presidente de EEUU jamás pueda derogarla, sin
aprobación del Congreso.
3. ¿Cifras del impacto del bloqueo "difíciles de
verificar" que son asumidas por el 96 % de la Comunidad
Internacional?
El autor cuestiona las estadísticas cubanas, que señalan
que, entre marzo de 2024 y febrero de 2025, el bloqueo causó
daños estimados en 7.556,1 millones de dólares,
un incremento del 49% respecto al período anterior; que 16
días de bloqueo equivalen al financiamiento necesario para
cubrir las necesidades del Cuadro Básico de Medicamentos del
país; que dos meses de bloqueo equivalen al costo del
combustible necesario para satisfacer la demanda de
electricidad normal en el país; o que dos meses de bloqueo
equivalen al financiamiento necesario para garantizar
durante un año la canasta familiar normada.
Sin embargo, estas cifras forman parte del Informe
que acaba de presentar La Habana en la Asamblea General de
Naciones Unidas y que ha sido aprobado por 165 votos
contra 7. ¿El 96 % de la Comunidad Internacional
está aceptando cifras "difícil de verificar de forma
independiente", que no tienen "transparencia en su
construcción" y que son "un instrumento político que
privilegia la retórica del régimen sobre la evidencia
técnica", tal como asegura el autor?
Por otro lado, si hablamos de fuentes "independientes",
¿por qué despreciar tantas voces que condenan esta política
como una guerra económica que atenta contra las condiciones
de vida (y contra la propia vida) de un pueblo inocente?
Gerald Condon, portavoz de la ONG Veteranos por la
Paz, conformada por exmilitares de EEUU, afirmó que "el
bloqueo es un acto terrorista contra Cuba". William
LeoGrande, profesor en la American University de Washington
y experto en las relaciones Cuba-EEUU, afirmó, en relación
al bloqueo, que "el hambre ha sido un arma del
arsenal de Washington" contra Cuba "desde que Eisenhower
ocupaba la Casa Blanca". Alfred-Maurice
de Zayas, quien fuera experto independiente del Consejo de
Derechos Humanos de las Naciones Unidas en la
promoción de un orden internacional democrático y
equitativo, afirmó que el bloqueo contra Cuba es
parte de "la guerra híbrida, de la guerra no convencional"
y es "una forma de genocidio", que no pretende "ayudar al
pueblo", sino lograr "un golpe de estado", tras crear en
la población "una situación tal de hambre, zozobra y
confusión", que lleve a una insurrección popular
contra su gobierno. Y que "provoca muertes directas": es el
caso de las personas a las que no les llega determinado
medicamento –o les llega tarde- y mueren, "igual que si les
hubieran disparado con un revólver".
En agosto de 2021, Alena Douhan, Obiora Okafor, Livingstone
Sewanyana y Tlaleng Mofokeng, expertas y expertos
independientes, designados por el Consejo de Derechos
Humanos de Naciones Unidas, aseguraron, en nota pública, que
"los habitantes de los países objeto de las
sanciones, como Venezuela, Cuba, Siria e Irán, se hunden
en la pobreza porque no pueden obtener servicios
esenciales como electricidad, vivienda, agua, gas
y combustible, y mucho menos medicamentos y alimentos". La
propia Alena Douhan, en su calidad de relatora especial del
Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, acaba de
visitar la Isla, y ha pedido a EEUU que ponga "fin
de inmediato al entramado de medidas coercitivas
unilaterales contra Cuba, que laceran los DD.HH. de la
población".
En noviembre de 2023 se celebró, en Bruselas,
en la sede del Parlamento europeo, el Tribunal
Internacional sobre las sanciones de EEUU contra la
República de Cuba, un evento de carácter
simbólico que, en su veredicto, calificó el bloqueo
como un "crimen contra la humanidad", según el
Estatuto de Roma de 1998, por cuanto constituye un "ataque
generalizado o sistemático contra población civil" y que,
"aunque lo llamen embargo o sanciones", "ha
provocado ya, directa e indirectamente, la pérdida de
numerosas vidas humanas".
4. Si el "embargo es una herramienta política útil para el
régimen de La Habana", ¿por qué moviliza toda su diplomacia
para lograr su fin?
El autor sugiere que el "embargo" de EEUU es "una
herramienta política útil" para "el régimen de La Habana" y
"funciona como un pretexto del gobierno (cubano) para
justificar la escasez, el desabastecimiento y la falta de
reformas". Un argumento particularmente cínico cuando se
examina la diplomacia activa que Cuba
despliega para su eliminación. Si realmente fuera "útil"
para La Habana, ¿por qué dedicaría ingentes
recursos diplomáticos a lograr su fin año tras
año?
La realidad es que Cuba moviliza su diplomacia porque el
bloqueo viola el derecho internacional y
los principios de la Carta de las Naciones Unidas,
específicamente la igualdad soberana de los Estados,
la no intervención en asuntos internos y
la prohibición del uso de la fuerza. La
abrumadora mayoría de la comunidad internacional lo reconoce
así, como demuestra el voto de 165 países
a favor de levantar el bloqueo en octubre de 2025, frente a
solo 7 en contra.
5. El gobierno cubano debe "demostrar señales confiables"
a EEUU para que este levante el bloqueo: ¿defensa del
intervencionismo?
Resulta particularmente ofensiva la sugerencia de que "la
eliminación del embargo dependerá de la capacidad del
régimen cubano para responder a señales de apertura desde
Washington". Y añade: "La generación de un contexto
favorable a una revisión sustantiva de la política
estadounidense hacia La Habana implica que el gobierno
cubano demuestre señales confiables, a través de gestos
políticos internos y medidas de apertura económica".
Este lenguaje, que refleja la retórica de la supremacía
estadounidense, ignora que las relaciones
internacionales se basan en el principio de igualdad
soberana.
Esta propuesta de cesión de soberanía es especialmente
criticable cuando procede de una persona procedente de
América Latina y el Caribe (el autor es dominicano), región
con una larga historia de intervenciones, golpes de estado y
de políticas de sometimiento político y económico por parte
de EEUU.
Ningún país tiene derecho a exigir a otro, cambios en su
sistema político interno como condición para cesar una
agresión. Sería impensable que Cuba exigiera a Estados
Unidos cambiar su sistema capitalista como condición para
negociar.
6. Si el "modelo interno centralizado" es el culpable,
¿por qué la crisis económica es peor cuando la
centralización es menor que nunca?
El autor atribuye la crisis cubana al "modelo interno del
régimen, un sistema de planificación central que ha mostrado
su inviabilidad", ignorando voluntariamente que Cuba
ha implementado significativas reformas de mercado
en la última década, incluyendo la expansión del sector
privado y la mayor apertura a inversiones extranjeras. Todas
estas medidas han sido torpedeadas por el Gobierno de EEUU,
mediante sanciones específicas.
La pregunta obvia que el autor evade es: ¿cómo
explican los defensores de esta tesis que la crisis se
haya agravado precisamente cuando la planificación central
es menor que nunca? La respuesta es evidente:
porque las 250 medidas de recrudecimiento del
bloqueo implementadas bajo las dos
administraciones Trump y mantenidas por Biden han golpeado
sistemáticamente y destruido cada fuente de ingresos de la
isla.
7. ¿Aplicamos el bloqueo turístico estadounidense al país
del autor del artículo?
Estrangulamiento del turismo a Cuba
Por ejemplo, el sector turístico, vital para la economía
cubana, ha sido deliberadamente estrangulado
mediante:
- Prohibiciones de viaje para ciudadanas
y ciudadanos estadounidenses que, tras ciertas medidas de
apertura del presidente Barack Obama, contaron durante
unos años, con licencias para hacerlo, a pesar de que el
"turismo" estadounidense, en sentido estricto, jamás ha
sido permitido por Washington. - Inclusión de Cuba en listas arbitrarias
de "países patrocinadores del terrorismo", con impacto en
el turismo europeo y de otras latitudes. - Presión sobre compañías navieras y aéreas
que operan con la isla, así como sobre inversores de
terceros países en el sector hotelero, a través de la Ley
Helms-Burton.
Como resultado, el turismo se ha desplomado de 4,7
millones de visitantes en 2017-2018 a apenas 2,2
millones en 2024, una reducción del 53%. Esta
caída libre no responde a la falta de oferta turística
cubana, sino a una estrategia deliberada de asfixia
económica.
Análisis comparativo: impacto del bloqueo solo en
el turismo de República Dominicana
El autor, de nacionalidad dominicana, debería considerar
qué sucedería si Estados Unidos aplicara a República
Dominicana las mismas restricciones turísticas que impone a
Cuba. En 2024, República Dominicana recibió 8,5
millones de turistas, con estadounidenses
representando aproximadamente el 40% de
estos visitantes.
La prohibición del turismo estadounidense (que sufre Cuba)
significaría para República Dominicana:
- Pérdida de aproximadamente 3,4 millones de
visitantes anuales. - Reducción de ingresos estimada en 4.000 millones
de dólares (considerando un gasto promedio de
1.200 dólares por turista). - Destrucción de aproximadamente 150.000 empleos
directos en el sector turístico. - Efecto multiplicador sobre sectores
conexos como agricultura, transporte y construcción.
Efecto de la negación de ESTA a visitantes de Cuba
Si a esto sumáramos la negación del ESTA a europeos y
europeas que visiten República Dominicana (como ocurre con
quienes visitan Cuba), el impacto sería aún más
catastrófico. Los turistas europeos representan
aproximadamente el 30% del total de
visitantes a República Dominicana. La combinación de ambas
medidas equivaldría a desaparecer no menos del 60%
del turismo dominicano, con consecuencias
sociales y económicas devastadoras.
Este ejercicio ilustra por qué el bloqueo no es un asunto
que concierna solo a Cuba, sino una violación de
proporciones históricas que, de aplicarse a
cualquier otro país, tendría efectos aún más catastróficos.
8. Conclusión: Solidaridad frente a la distorsión
El artículo de Eduardo de la Cruz adolece de un defecto
fundamental: parte de premisas academicistas que
neutralizan la dimensión humana del
sufrimiento impuesto al pueblo cubano. Al tratar el bloqueo
como un "dispositivo político" o un "capital simbólico",
pierde de vista que se trata de una política de
castigo colectivo que afecta a once millones de
seres humanos.
La comunidad internacional, con su voto abrumador en la
ONU, ha dejado claro que el bloqueo es el principal
obstáculo para el desarrollo de Cuba. Para
numerosos analistas, es una política de "asedio
económico" que constituye un "acto de genocidio"
y una "violación masiva de los derechos humanos".
Frente a análisis como el de De la Cruz, que reproducen los
marcos interpretativos del poder hegemónico, debemos
reafirmar la solidaridad internacional con
Cuba (la que llevan a cabo, de manera ejemplar, iniciativas
como la "Campaña dominicana de solidaridad con Cuba") y la necesidad
imperiosa de levantar inmediatamente este bloqueo
cruel e ilegal. No se trata de una cuestión de simpatías
ideológicas, sino de justicia elemental y
respeto al derecho internacional.




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