indice.html Documentos indice.html indice.html

DECLARACIÓN DE CORRIENTE ROJA SOBRE LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES DEL 25
DE MAYO DE 2003

Persiste el abismo entre la calle y las urnas

Hace sólo tres meses millones de manifestantes salíamos a la calle contra
la guerra, arropados por el 90% de la opinión pública, en las mayores
movilizaciones desde la transición y con la juventud masivamente en primera
línea. El PP se escondía bajo las piedras, mientras los manifestantes
exigían airados la dimisión del gobierno y asediaban las sedes del PP. Por
eso para millones el reto del 25 de mayo era convertir estas elecciones en
una derrota demoledora del gobierno de la guerra, el chapapote y
el decretazo, decirle en las urnas lo mismo que habíamos clamado en las
calles. Pero el resultado de las elecciones sólo reflejó de manera parcial
ese repudio al gobierno y el PP no sufre la derrota en las dimensiones
esperadas.
El hecho político fundamental de estas elecciones es que, mientras la
derecha neofranquista ha logrado movilizar a su base social, la gigantesca
movilización contra la guerra y el gobierno sólo ha tenido un débil reflejo
en las urnas.
La derecha tocó a rebato, iniciando la campaña desde Washington, donde
Aznar anunció, como primer beneficio de la guerra, la inclusión de Batasuna
en la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado.
Prosiguió levantando el estandarte de la santa cruzada por "la unidad de
España", ilegalizando bajo el espantajo terrorista a la segunda fuerza
municipal vasca (250.000 votantes). Y cerró la campaña anunciando la cuarta
reforma de la Ley de Extranjería, asociando por enésima vez a los
inmigrantes con la delincuencia, en un infame ejercicio xenófobo. Todo
aderezado con proclamas de "mano dura" y con una retórica fascista sobre la
coalición "sociocomunista". El PP radicalizó el discurso para reagrupar a
su base social y sacar del "bloque" del NO a la guerra a esos sectores de
las clases medias en que se apoya y que ha ampliado en estos años al calor
del "crecimiento económico". Un crecimiento sustentado en la precarización
del mercado laboral, el endeudamiento de las familias, el creciente déficit
externo, la especulación inmobiliaria y las fortunas rápidas para
banqueros, multinacionales y otros estafadores. Y es que, más allá del
núcleo duro del capitalismo español, formado por la gran banca y las
multinacionales españolas, también la pequeña y mediana burguesía son
beneficiarias agradecidas del "crecimiento económico". El nacionalismo
españolista, la "lucha antiterrorista", la xenofobia y la "manodura" son el
sustento ideológico con el que el PP agrupa a estos sectores. Con este
discurso ha logrado movilizarlos y evitar el varapalo anunciado. El fin de
la guerra y, ahora, el resultado electoral brindan a los populares un
respiro circunstancial que van a aprovechar para recomponerse y retomar la
iniciativa política con nuevos ataques contra Euskadi, los trabajadores
inmigrantes y los derechos laborales. Aún así, el conflicto con los
militares a raíz del accidente de aviación en Turquía o la renuncia a
aplicar en esta legislatura la reforma de las pensiones reflejan sus
límites.
No le han faltado ayudas al PP, comenzando por la rápida caída de Bagdad,
la escalada en la manipulación informativa que le siguió y por el
vergonzoso espectáculo de todos y cada uno de los países miembros del
Consejo de Seguridad de la ONU - excepto Siria – legitimando la ocupación y
aprestándose a ocupar su lugar en el reparto del botín. Tampoco les faltó
la leal colaboración del aparato judicial ni la escandalosa y apabullante
manipulación de los medios de comunicación. Y para completar las piezas,
contaron incluso con la visita papal, que les sirvió de ejercicio de
precalentamiento para la movilización social de la derecha.
Por otra parte, cuando millones reclamábamos en las calles "Gobierno
dimisión", la dirección del PSOE se negó a presentar siguiera una moción de
censura. Cuando estuvo planteada la posibilidad práctica de que una huelga
general acabara con el Gobierno Aznar, éste se salvó de la quema gracias a
la ayuda inestimable de Fidalgo y la dirección del PSOE que la abortaron.
"Ya llegarán las elecciones", nos dijeron. Y mientras descafeinaban la
protesta, el PP preparaba la movilización de su base social en el terreno
que les era más favorable: las elecciones del 25-M. En plena campaña,
cuando el PP sacaba toda la artillería, el PSOEde Zapatero se presentaba
como "la fuerza moderada".Comenzó uniendo sus fuerzas al Gobierno en el
vergonzante atropello antidemocrático que significó la exclusión de las
listas de AuB
en el País Vasco. El líder del PSOE se alineó con el PP en el pucherazo
vasco y declaró que en lo único que iba a ser "radical" era en "la lucha
contra ETA y contra el movimiento soberanista" de los vascos, al tiempo que
anunciaba su disposición a hacer
coalición con los neofranquistas en las instituciones vascas.
Cuando el PP anunció la nueva reforma de la ley de extranjería, en lugar de
denunciarla, de atacar la campaña xenófoba, defender la plenitud de
derechos de los inmigrantes y lanzar una campaña por su derecho al voto,
Rodríguez Zapatero se limitó a criticar
al PP por "electoralismo" y a llamarle a consensuar la ley. Incluso en lo
referido a la guerra contra Iraq centraron su discurso en defender a la ONU
justo cuando ésta se ponía a completa disposición de las fuerzas de
ocupación. Como colofón, su bandera municipalista era la de unos
Ayuntamientos en que campaba el más ortodoxo neoliberalismo de las
privatizaciones, la especulación inmobiliaria y la precariedad laboral. ¿Se
puede con esta política entusiasmar a los millones que smovilizaron contra
la guerra y articular la oposición al Gobierno? ¿Ése es el voto útil?.
Zapatero hacía evidente la
incapacidad orgánica de la dirección socialista para conectar con esa
juventud que salió en masa a luchar contra la guerra y el gobierno y que
renegaba de este sistema a la voz de "lo llaman democracia y no lo es".

El balance de IU

Gaspar Llamazares ha explicado que los resultados eran "muy positivos
porque superan las expectativas previstas de IU". Es verdad que no se
cumple el pronostico de las encuestas que vaticinaban el hundimiento de IU
hace 5 meses. Pero lo cierto es que el avance es muy débil como promedio,
aumentan sustancialmente los territorios en los que se debilita enormemente
la representación institucional (Castilla-León, Castilla-La Mancha, La
Rioja, Cantabria, Galicia, Aragón, Murcia y Canarias tienen resultados
autonómicos muy por debajo del 5%) y, todo ello, en un escenario
enormemente favorable de movilizaciones masivas, inéditas en el caso de la
guerra, difícilmente repetible en las próximos periodos electorales.
Los dos territorios donde los resultados se han salido más claramente de la
norma han sido Euskadi y Cataluña. Ezker Batua ha logrado casi duplicar los
votos y obtiene el triple de cargos públicas, entre concejales y
“junteros”. La izquierda abertzale aguantó airosa la agresión españolista,
alcanzando un voto nulo superior al 10% (150.000 votos), al que se añaden
20.000 votos de las candidaturas abertzales que el Tribunal Constitucional
dejó en pie. El voto nulo ha ganado en 12 municipios de Guipúzcoa y 4 de
Navarra. Tampoco ha habido incremento del voto "constitucionalista" sino al
contrario. Estos resultados, una verdadera afrenta al PP, agravan, por otro
lado, el riesgo de que el gobierno acabe cediendo a la tentación de
disolver la autonomía vasca e implantar un estado de excepción. Ha sido en
Catalunya donde, aún en términos relativos, mejor se ha expresado la
movilización contra la guerra, con un claro giro del electorado hacia la
izquierda y hacia posiciones catalanistas más radicales. Éste es el
significado del incremento de voto ERC, que casi dobla resultados, llegando
al 12,7%, y el de IC-EA, que sube del 9,9 al 10,4%. Estas cifras son
superiores en el caso de Barcelona capital, donde ambas fuerzas han doblado
votos y concejales. El ascenso de ERC y de IC-EA ha sido a costa del centro
político, ocupado por el PSC-PSOE, la primera fuerza electoral catalana, y
por CiU, fuertemente lastrada por su pactos con el PP. Hay que señalar, en
particular en el caso de IC-EA, que este incremento se dado en los lugares
donde esta fuerza aparecía como oposición o contrapeso al PSC-PSOE, pero no
así en las localidades en que ocupaba alcaldías que han estado aplicando
una política social-liberal no muy distinta a la del PSC-PSOE y donde han
sufrido un severo traspiés, perdiendo alcaldías que detentaban desde 1979.
También hay que decir que el triunfo de estas dos fuerzas va a contribuir a
acentuar sus rasgos institucionalistas, con la consiguiente desvinculación
de los movimientos de base.
IU tenía todos los ingredientes para capitalizar una buena parte del voto
de los sectores más jóvenes y sin embargo, su Coordinador General y la
mayor parte de las direcciones de Federaciones, a pesar de emplear una
retórica más izquierdista, han vuelto a basar su discurso en la búsqueda
del pacto con el PSOE. Como todo estaba subordinado a "tocar poder", ni
siquiera se ha molestado en criticar y diferenciarse del PSOE. Al
contrario, han ensalzado su "giro a la izquierda", atribuyéndose el mérito.
Se ha acatado de forma vergonzosa la ilegalización de las candidaturas
abertzales, enfrentándose a la postura de EB-IU en Euskadi y han coreado el
discurso pro-ONU cuando ésta se aprestaba a bendecir la ocupación de Iraq.
Una vez más se ha instalado a IU en el vano y equivocado intento de buscar
salidas a corto plazo, apuntalando la alternancia.
El informe que presentó Gaspar Llamazares al Consejo Político Federal que
lleva por ilustrativo título “Un resultado esperanzador, para un nuevo
comienzo”, sólo obtuvo los votos en contra de Corriente Roja y la
abstención de Espacio Alternativo.
El documento realiza en todo momento un análisis absolutamente laudatorio
de los resultados electorales, sin rastro de preocupación por los graves
interrogantes y puntos oscuros que los resultados muestran y cayendo
incluso en la grandilocuencia al afirmar (en el primer párrafo y en
negrita) que “utilizaremos nuestro poder en las instituciones para
garantizar un nuevo comienzo de la política en España”. Curiosamente se
valora que los resultados del PSOE están por debajo de las expectativas,
mientras que los de IU han superado las previsiones. Evidentemente se ubica
de forma diferente el momento de las expectativas para intentar justificar
en función de “un resultado esperanzador” la validez de una política.
El informe vuelve a eludir cualquier valoración sobre las políticas
concretas del PSOE, centrando su identidad en el nivel de los
calificativos que aplica al PP.

Los pactos postelectorales

Un momento de gran trascendencia porque expresa en lo concreto más que
miles de discursos, es el de los pactos postelectorales. Cuando se desatan
las ilusiones acerca del “cambio” que pudiera venir de “mayorías de
izquierda” en CC.AA y en grandes ciudades es imprescindible tener presente
la enorme fuerza de los poderes fácticos, la potencia de la movilización
popular que se necesita para enfrentarlos y lo difícil que es que una
fuerza política comprometida estructuralmente con las políticas
neoliberales y con el imperialismo esté dispuesta a modificar sus
contenidos. Por ello es esencial que, en las formas y los contenidos, donde
el pacto sea posible y donde no, se perciba nítidamente la diferencia de
una fuerza que, sin perder la coherencia, persigue la transformación de la
sociedad y hace política en lo concreto.
Nada sería más funesto que la percepción, que en algunos lugares se está
dando, de que lo que realmente importa es el reparto de consejerías o de
altos cargos de confianza. A ello contribuyen frases tan reveladoras de lo
que se estima realmente importante, como la joya que aparece en el citado
informe al CPF: “Un buen resultado electoral puede convertirse en estéril
o bien transformarse en mayor presencia institucional”.
Corriente Roja estima que en el caso poco probable de que el PSOE aceptara
modificaciones de fondo de sus objetivos políticos actuales, de tal forma
que el pacto de gobierno pudiera ser posible, y el mismo fuera ratificado
por las bases de la militancia de IU, en indispensable el establecimiento
de un programa de mínimos con la máxima concreción y con plazos para su
aplicación que hagan visible el valor del voto de IU para políticas
estructurales de izquierda. Entre ellas deben aparecer inexcusablemente: la
vuelta a la titularidad y gestión pública de lo privatizado, la
eliminación de la precariedad y las ETT,s en empresas y servicios de
competencia municipal y autonómica, medidas drásticas contra la
especulación urbanística y la aprobación por ley de medidas que aseguren la
participación ciudadana con carácter vinculante. Corriente Roja considera
que, en caso de no poder plasmarse por escrito los mínimos programáticos
suficientemente concretos y con cronograma de aplicación, la opción de
pasar al apoyo puntual a un gobierno del PSOE desde la oposición cumple con
el objetivo de cerrar el paso al PP y de hacer valer el voto de IU para
políticas de izquierda.
En este último caso, Corriente Roja entiende que la política de oposición
en las instituciones y en la calle permitiría a IU recuperar un discurso
diferenciador y alternativo, una mayor defensa de sus propuestas
programáticas y convertirse en referente político, ideológico y social de
cuantas personas se movilizan contra la injusticia, contra la desigualdad,
contra la guerra, contra la falta de libertad...en definitiva, contra el
capitalismo.

VII Asamblea

La VII Asamblea Federal se va a preparar al calor de un exiguo y
contradictorio avance electoral y renunciando a analizar las razones de las
grandes debilidades políticas y organizativas que se ponen de manifiesto, y
por lo tanto, a actuar en consecuencia.
Sobre estos endebles mimbres se aborda un proceso congresual que se
caracteriza como: “camino hacia la transformación de la organización,
hacia la apertura de un Nuevo Comienzo”. Los contenidos de los grandes
cambios que con términos tan altisonantes se anuncian los encontramos en el
siguiente párrafo: “Recuperar espacios para el acuerdo y el compromiso con
la izquierda alternativa y transformadora a nivel social y político. Los
resultados confirman la credibilidad de esta estrategia y la necesidad de
intensificarla. IU debe convertirse en un motor de reorganización y acuerdo
en el espacio rojiverde y ecosocialista”.
Los resultados a los que el documento se refiere no pueden ser otros que
los conseguidos, en Barcelona más que en Cataluña, mediante el pacto con
Iniciativa y que se pretende sean la columna vertebral de la reconversión
de IU hacia modelos fracasados como el gobierno de la izquierda plural en
Francia o “el olivo” en Italia. La pérdida del gobierno balear por el
“Pacte de Progrés”, verdadero buque insignia del nuevo modelo de IU y los
más que raquíticos resultados de la Entessa en el País Valenciá, no parecen
arredrar a quienes pretenden una huida hacia delante, maquillando la
fachada, mientras el edificio político y organizativo de IU muestra, en
gran parte de los territorios, graves muestras de quebrantamiento.
La alianza rojiverde con partidos que se sitúan a la derecha de IU se
inscribe en el objetivo del reagrupamiento electoral de pequeñas fuerzas
políticas que no tienen otra finalidad que servir de apoyo a posibles
gobiernos del PSOE, en caso de que éste no tenga mayoría suficiente para
hacerlo. Buen ejemplo de ello son Los Verdes a quienes se dirige la
estrategia de pactos en aquellos lugares en los que no haya fuerzas
nacionalistas políticamente correctas con las que llegar a acuerdos. En
definitiva, apenas se oculta que lo que se persigue es el enésimo intento
de materializar el programa político de lo que fue Nueva Izquierda hasta
que sus dirigentes encontraron acomodo institucional en las filas del
PSOE.
Por lo que se anuncia, ninguno de los problemas de fondo que tiene
pendientes IU desde hace tiempo, va a ser tratado en profundidad en la VII
Asamblea Federal. La ausencia de cualquier proyecto político que no sea
entrar a gobernar donde el PSOE no obtenga la mayoría necesaria, se va a
camuflar pregonando un Nuevo Comienzo ecosocialista de IU que se concreta
en “alianzas escoba” con otros satélites menores que permitan vender en
mejores condiciones los apoyos políticos.
La solución de las graves deficiencias organizativas y de democracia
interna se va a sustituir por la novedosa fórmula de los “adherentes”,
invento que ya propuso el PDNI, y que consiste en que personas no
pertenecientes a IU participen en la toma de decisiones, listas de
candidatos para las elecciones, etc.
Corriente Roja estima que la estrategia que se plantea es un grave error.
La gran prioridades construir el espacio político propio de IU que pasa
ineludiblemente por salir de la subordinación al PSOE, por la colocación
radical a la izquierda denunciando una globalización que reduce a las
personas y a la naturaleza a variables dependientes de la acumulación y
por priorizar la lucha social y política para la transformación de la
sociedad capitalista
La reconstrucción del proyecto político es imprescindible pero no
suficiente. IU arrastra enormes debilidades organizativas y graves
problemas de democracia interna que son el subproducto inevitable de una
deriva en la que la acción política se circunscribe a las instituciones y
a los medios de comunicación, para la que la organización se convierte en
un estorbo. La desmoralización y el silencioso abandono de una gran parte
de la militancia activa responde a esa percepción, a la que se unen en
muchos casos las medidas administrativas contra los rebeldes e incluso,
como en Madrid, la vulneración flagrante de los estatutos, incluyendo la
negativa a aplicar dos resoluciones consecutivas de la Comisión de
Garantías Federal.
El abandono por parte de la izquierda de la radicalidad en los contenidos
políticos y en la democracia interna están estrechamente relacionados con
la gran crisis de representatividad que refleja la más que escasa
repercusión electoral de la contestación y la movilización social. El
cambio de tendencia que ha puesto de manifiesto la escalada de la
participación, sobre todo juvenil, en huelgas y manifestaciones expresa una
gran salud democrática, pero escaso interés por los turbios desagües por
los que se pierden propuestas programáticas y declaraciones sobre
transparencia y participación, ante la posibilidad de configurar mayorías
gubernamentales.
La gran prioridad en este momento es reforzar la capacidad de lucha,
organización y acción unitaria del movimiento obrero y el movimiento
antiglobalización:
· frente a las amenazas de recorte de las pensiones y de nuevas
contrarreformas laborales.
· contra la Constitución Europea del neoliberalismo y la guerra.
· por la Carta de Derechos Sociales plenamente reconocida en la
Constitución Europea, contra el Acuerdo General para el Comercio de
Servicios
· contra la escalada de gastos militares, contra la OTAN y las Bases.


Antiglobalización  -  Antivirus  -  Archivo Sonoro  -  Argentina  -  Bibliografía/Citas  -  Ciencia - CineColombia -  Contactos / Foro -  Convocatorias  -  Correo recibido  -  Chile  -  Cuba  -  Documentos -  Documentos militante -  Ecología -  Empleo -  Enlaces -  EE.UU. -  Formación -  Fotografía -  HUELGA GENERAL   - LegislaciónLiteratura  - México   Mundo Insurgente -  No Fumar -  Organigrama -  Palestina -  Plan de trabajo -  Prensa -  Problema Español -  Profesionales y Comunistas -  Resoluciones - SIDA - Sexualidad -   Software Libre -  Venezuela -  XVI Congreso Federal y  -  VI Congreso de Madrid
Volver a la página de inicio

Novedades


Sitio Web de la Agrupación de Profesionales y Técnic@s del Partido Comunista de Madrid - http://www.profesionalespcm.org 
Los comentarios son bienvenidos
(profpcm@profesionalespcm.org): Carta a profpcm@profesionalespcm.org
Teléfono: (+34) 91 539 20 05 Fax. 91 539 03 37
Domicilio Social: C/Fray Luis de León, 11 - Esc. 2-2º (28012) Madrid. 

Envíanos tu aportación, o comentarios via formulario.
Recomendado reproducir material citando su procedencia..Impreso en papel reciclado y reciclable