Página principal de PROFESIONALESPCM.ORG Página principal de PROFESIONALESPCM.ORG Afíliate el Partido Comunista de España

Secciones: Rusia, URSS, Centenario Revolución Soviética -  Documentos, opinión, debate -  Marxismo

Título: Socialismo y burocracia. La Revolución Usurpada. Restauración del capitalismo en la URSS - Joaquín Sagaseta y Arturo Borges- Enlace 1

Texto del artículo:

Socialismo y burocracia
La Revolución Usurpada

Joaquín Sagaseta y Arturo Borges
Rebelión

No puede haber tragedia mayor que la de una gran revolución que sucumbe al puño que tenía que defenderla de sus enemigos.

Isaac Deutscher


El drama histórico sufrido por el pueblo soviético con el derrumbe de la URSS, no fue, ni pudo ser, la resultante de factores externos que, " desde fuera" y de manera ajena a las contradicciones del sistema y a los componentes subjetivos del desarrollo social, condujeron a la derrota. Aquellos factores externos que obviamente concurrieron, (desde luego no mas intensos que muchos de los que hubo de resistir y vencer la URSS en sus ochenta años de historia) difícilmente hubieran concluido en el desmoronamiento del sistema , si no fuera por la receptividad que encontraron en una honda descomposición del régimen y, sobre todo, en agentes sociales que desde posiciones rectoras unían su interés de grupo a la destrucción del socialismo. Eso fue lo decisivo.

Para culminar en aquella situación de desmovilización social y bancarrota del régimen socialista, el factor decisivo, si no el único, parece residir en lo que ha venido a denominarse "degeneración burocrática". La realización de lo que Marx consideraba "peligro permanente de la usurpación gubernamental de la dominación de clase". ( C.Marx y F. Engels. Obras 2ª edc. T.17 p.458)

Debe advertirse que aquel "peligro de usurpación" se presenta en la fase de construcción del socialismo con un crecido riesgo, como un auténtico tendón de Aquiles. Durante ese período - período de transición- , el aparato económico y todo el tejido de relaciones sociales, se va conformando impulsado por resortes político-administrativos que cobran por lo mismo una importancia incrementada.

El poder de la burocracia y la alta amenaza de que el aparato funcionarial asfixiara al socialismo fueron, durante un tiempo, ampliamente tratados en la literatura marxista. Sucedió así, particularmente, al hilo de la experiencia de la Comuna de París, de los episodios históricos protagonizados por Luis Bonaparte y del análisis del estado prusiano "el estado burocrático" como lo definiera Marx - C. Marx Carta a L. Kuglemann. Marx-Engels o. esco. T 2 pag. 429. Edt. Progreso-.

"...Para no perder de nuevo su dominación recién conquistada, la clase obrera tiene que precaverse contra sus propios diputados y funcionarios, declarándolos a todos sin excepción revocables en cualquier momento ", señalaba Engels ( CM y FE Obras T.22 p199). Pocas cosas suscitaron más preocupación a Rosa Luxemburgo que las patologías burocráticas del movimiento obrero (RL Huelga, Partido y Sindicatos). Gransci es igualmente expreso en este extremo en su artículo "Sobre el funcionarismo", escrito a comienzos de 1921. Para Otto Bauer la subordinación de la burocracia es cuestión esencial del socialismo: "Sólo si la burocracia se somete al control de las masas trabajadoras, y las masas de no privilegiados controlan los ingresos y los privilegios de los "electos", sólo en este caso, la totalidad del pueblo trabajador será propietaria de los medios y de los productos de su trabajo”.

Toda la vasta elaboración de Mao Tsetung sobre la "línea de masas” se inspira en el temor a las distorsiones burocráticas y al poder de esa burocracia. Excepcional significación reviste que el propio programa de los bolcheviques desde 1919 introdujera la expresión "Estado obrero con deformación burocrática" para referirse al proceso revolucionario en curso en Rusia. Al respecto Lenin indicaba tiempo después: "En el programa de nuestro Partido vemos ya que nuestro Estado es obrero con una deformación burocrática, hemos tenido que colgarle esa lamentable etiqueta, ahí tenéis la realidad del periodo de transición” ( Lenin. Los sindicatos en el momento actual y los errores de Trotsky . Obras Completas. T. XXXIII . Ed. La Habana).

En la obra de los máximos pensadores marxistas el burocratismo no aparece ni identificado a los trabajadores de la administración, ni banalizado al punto de reducirlo a un simple problema de métodos, malos hábitos y rutinas oficinescas. Fue examinado como un sistema verticalista de administración, generador de privilegios, con alta dosis de violencia potencial por la debilidad social del grupo en el que se sustenta. La Burocracia constituye un grupo social privilegiado de funcionarios públicos. El burocratismo un método. El burocratismo puede prevalecer sin Burocracia pero ésta actuará necesariamente con modos burocráticos.

En el capitalismo el poder burocrático-administrativo normalmente secunda, y en el peor de los casos traba, el desarrollo capitalista. En este sistema ,en gran medida, las fuerzas productivas trabajan por su cuenta, el poder y los privilegios residen ante todo en la base económica, en la propiedad y en las posiciones rectoras en el mundo mercantil. Las propias leyes del desarrollo capitalista refrenan, en parte, la expansión del poder burocrático por mucho que necesiten del estado para la acumulación, transferencia de recursos, coacción y hegemonía.

Pese a ello, cuando en determinadas coyunturas las sociedades capitalistas desisten de los modos democrático-formales y se revisten con formas de gobierno mas autoritarias ampliando su cobertura burocrática, militar y represiva, ésta puede hacerse autosuficiente y escapar durante un periodo de tiempo al control de la propia clase . Puede suceder, igualmente, en sociedades de débil desarrollo capitalista donde un importante fragmento de la burguesía procede de una burocracia enriquecida con el saqueo de los recursos públicos.

Contrariamente, en el socialismo, el desenvolvimiento de las nuevas relaciones viene indisolublemente ligado a la iniciativa político-administrativa y por lo mismo la desviación burocrática se presenta siempre como una amenaza tendencial . Un peligro que se centuplica cuando las transformaciones se emprenden en sociedades con limitada articulación de la sociedad civil, donde entre el Estado y la masa de la población no hay apenas nada, y sobre todo cuando el nuevo sistema se ha de edificar sobre una base débil de desarrollo de las fuerzas productivas con limitado capital humano. La acumulación socialista requiere entonces de enérgicas decisiones políticas, incrementándose, en consecuencia la propensión al verticalismo y a la autosuficiencia del aparato administrativo.

Justamente advertido de que la rama pudiera mas que el árbol , en el pensamiento marxista ocupó un lugar relevante –hasta su traumática amputación avanzada ya la segunda mitad de los años veinte del pasado siglo- todo lo concerniente a la relación estado-partido-clase y al significado de la burocratización en el conjunto de la sociedad política -administración, partidos, sindicatos...-.

-II-



Por el lugar que ocupa en la sociedad y por el carácter de sus funciones, la alta burocracia percibe con temor el control y la participación social. Siente en ello una cercenación de sus prerrogativas cuando no un peligro mortal para su posición dirigente.

A diferencia de las grandes clases sociales en que su poder descansa en el dominio de la base económica de la sociedad y desde ahí construyen todo el entramado de consenso social- siendo el poder político, en lo esencial, un derivado de ello- para la burocracia, detentar el control administrativo de forma arbitraria y en su propio provecho es , por definición, cuestión central, sin ello carece de cualquier superioridad, no existiría como grupo social.

Por su carácter de grupo parasitario que solo sobrevive con el dominio del entramado político administrativo, la burocracia es particularmente beligerante contra cualquier línea de profundización democrática e intervención popular. De hay nace la extrema violencia con la que el “poder burocrático” combate al “poder social”. Y de ahí también la ferocidad con la que sus distintas fracciones dirimen la lucha por la posesión y reparto del poder estatal.

El mundo jerarquizado del habitat burocrático, y el poder de que dispone, se refleja en una singular concepción de la sociedad. Esta se les representa dividida entre administrados y administradores dentro de una escala vertical de grados y categorías. Por sus propias condiciones de existencia, en la psicología de este grupo social arraiga con facilidad una abstracción del poder político-administrativo que lo transforma en fetiche. Con igual facilidad y por la misma razón, les repugna toda idea de poder social. Justamente una disposición lo más opuesta a los requerimientos de un sistema, como el socialista, que tiene que apelar a la iniciativa creadora del pueblo que es, en definitiva, donde reside el factor decisivo para su éxito y llegado el caso de su misma supervivencia.

Lenin manifestaba, con reiteración, su temor a que el nuevo cuerpo funcionarial surgido de la Revolución terminara contaminándose y asumiendo los métodos y la psicología del viejo aparato administrativo, que pasara así lo que a aquellos pueblos conquistadores que terminaban siendo dominados por la cultura de los conquistados "...aquí se podría tener la impresión de que los vencidos tienen una cultura elevada. Nada de esto. Su cultura es mezquina, insignificante, pero sin embargo, es más elaborada que la nuestra".







-III-

La amenaza de usurpación burocrática de la dominación de clase no se resuelve con fórmulas simplistas que tiendan a la negación o menosprecio del papel del partido y del Estado en la transición socialista.

La necesidad de apoyarse en un aparato de Estado para las transformaciones socialistas, con todos los riesgos que comprende es cuestión ya resuelta desde la últimas décadas del siglo pasado, cuando se dilucidó el debate entre las posiciones marxistas y bakuninistas. La experiencia arrojada por el paso del tiempo confirma que se trata de una necesidad “objetiva” fuera de discusión.

Esa objetividad, lejos de minimizar, subraya el riesgo de usurpación burocrática del poder, revela que tal peligro cuenta para realizarse con un soporte ideológico-cultural, material y clasista, extremadamente poderoso.

Sobre esta amenaza anticipaba Marx: "( la clase obrera que ha tomado el poder) debe impedir que sus órganos de Estado se transformen de servidores de la sociedad en dueños de ésta” – C. Marx. La Guerra Civil en Francia-

Objetivamente determinado resulta igualmente el papel central del partido. No ya la clase obrera, sino cualquier clase social, ejerce de hecho el poder, en considerable medida, a través de su parte políticamente más organizada y lúcida. Poco importa en este punto que se le llame o no partido. Esa representación de la clase se prepara para ello, para ganar la hegemonía y ejercer el poder: consenso y coacción.

Pero a la vez, el partido en su relación con la clase goza de una amplia autonomía, no existe un vínculo de subordinación orgánica de aquel con respecto a esta. Esa amplia autonomía no es el resultado de una decisión voluntaria, ni de una especulación teórica, es producto de una necesidad que está en la propia naturaleza del partido clasista como creación histórica. Sólo con esa distancia puede el partido situarse por encima de la contradictoria realidad interna de la clase, homogeneizarla y representar el interés estratégico de esta en su conjunto.

Y es precisamente por todo ello, por la necesidad objetiva del poder estatal y del partido, por la objetiva autonomía de este último con respecto a la clase, y en consecuencia por la amplia discrecionalidad del aparato burocrático estatal -que se nutre del partido-, por lo que resulta tan real, próxima y viva, la amenaza de usurpación burocrática del poder de la clase. Sobre este extremo Gramsci era muy enfático: "...si llega a constituir un cuerpo solidario y autosuficiente, si se siente independiente de la masa, la burocracia es la fuerza consuetudinaria y conservadora más peligrosa…” (Gramsci . Nicolas Maquiavelo Cuaderno 13).

Y es que la autonomía objetiva de las instituciones políticas debe implicar la comprensión de que mientras mas se eleven estas instituciones por encima de las clases a las que sirven, mas riesgo tienen de sucumbir, independientemente de su voluntad, a la tendencia a perpetuarse y mas se aproximan a entrar en conflicto con los intereses de la propia clase a la que se deben.

La sustitución de la clase por la burocracia no discurre según un plan preconcebido en detalle sino que, de manera natural, le marca el paso la acumulación de privilegios. Alcanzado un punto la burocracia no se caracteriza solo por ser un vértice funcionarial parásito y enriquecido, que distorsiona el sistema, sino una casta que demanda rebasar la posición de privilegio en el consumo para invadir el campo de la clase: la propiedad y el tráfico mercantil. Así, el curso del desarrollo del poder burocrático se presenta contradictorio, coexisten valores opuestos. Durante un periodo de tiempo mas o menos prolongado, la expansión del poder burocrático depende del desarrollo del sistema que despoja y de un cierto consenso en la clase que le sostiene .





-IV-

La cristalización en la URSS de una casta parasitaria que terminó vinculando sus destinos con la restauración del capitalismo, fue precedida de un largo proceso de incubación y desarrollo, en el que sí que ejercieron una influencia determinante los factores externos a la propia lógica del desenvolvimiento de la sociedad socialista.

Contrariamente a lo que a primera vista resultaba previsible, fue justamente cuando la revolución soviética había superado sus inicios más críticos, la guerra civil y la intervención extranjera, cuando comenzaron asentarse las bases de lo que resultó después en una monstruosa deformación burocrática.

Particularmente desde 1921 Lenin se prodiga en advertencias sobre la "plaga" del burocratismo:

"El 5 de Mayo de 1918 todavía no se planteaba ante nosotros el problema del burocratismo (...) aún no sentíamos esa plaga:

Pasó un año, en Marzo de 1919, se aprueba un nuevo programa del Partido (...) hablamos ya del renacimiento parcial del burocratismo dentro del régimen soviético.

Pasaron dos años más. En la primavera de 1921 ya apreciamos esta plaga con mayor claridad y precisión, ya se alza más amenazante ante nosotros " .

V. I. Lenin, del" Impuesto en Especie" -Mayo 1921- (Obras Completas. T.43 edt. Progreso)





La enfermedad que dañó severamente la salud de Vladimir Ilich Lenin desde 1922 hasta su fallecimiento en Enero de 1924, le impidió desencadenar la "tormenta" contra el burocratismo que preparaba para el XII Congreso al que no pudo ni tan siquiera asistir. En todos los escritos de sus últimos años Lenin es reiterativo en el peligro que representaban las crecientes manifestaciones de burocratismo.

A partir de 1921, al tiempo que en Rusia se remontaba la primera y más angustiosa fase de supervivencia de la Revolución de Octubre, el sistema capitalista entraba en un período de relativa estabilización, y con ello se diluían las esperanzas de un triunfo generalizado de los procesos revolucionarios. Se debilitó entonces la tensión ideal con la que la sociedad soviética afrontaba las extremas exigencias del momento.

A la vez la objetividad del agresivo cerco capitalista, por una parte, y el abrumador componente campesino y pequeño- burgués de la sociedad rusa, por la otra, conformaron el cuadro propicio para que se promoviera una fase de restricciones democráticas que tomó impulso y se fue extendiendo de una esfera a otra de la realidad política en general, de la estructura administrativa, y de la vida social.

El cruce entre el reflujo revolucionario a escala internacional, la agravación de las contradicciones internas, y la agresión exterior, delimitó una situación extremadamente compleja proclive a saldarse con detrimento de la democracia socialista.

Se suprimieron las tendencias internas en el partido dirigente, desapareció violentamente aquella concepción del partido que permitía la convivencia en su Buró Político de Lenin y Trostky, Zinoviev, Radeck, Stalin, Kamenev, Bujarin, Piatakov, Rikov... un Buró Político que se podía permitir el "lujo" de dejar a Lenin en minoría y en cuestiones trascendentales como el del monopolio del comercio exterior o el reconocimiento de los derechos nacionales al pueblo de Georgia... y en situaciones cruciales, como los de la firma de la paz con Alemania.

La dirección bolchevique no sólo desestimó la propuesta de Lenin de excluir a Kamenev y Zinoviev por su comportamiento en los momentos inmediatamente anteriores al levantamiento de Octubre, sino que poco después los mismos pasaron a desempeñar las mas altas responsabilidades en la Internacional Comunista y en las organizaciones del partido y del estado en Moscu y Petrogrado...

En ocasiones se llegaron a suprimir de artículos de Lenin referencias a errores de los bolcheviques y a ocultar sus criterios en temas significativos. Lo mas llamativo, empero, no es que eso sucediera, sino la actitud del propio Lenin ante ello: ...Al ver que el Comité Central ha dejado sin respuesta mis instancias...y que el Organo Central tacha de mis articulos las alusiones a errores tan escandalosos de los bolcheviques como la vergonzosa decisión de participar en el anteparlamento...al ver todo eso, debo considerar que existe en ello una “sutil” insinuación para que me calle y de que me retire...me veo obligado a dimitir de mi cargo en el Comité Central, cosa que hago, y a reservarme la libertad de hacer agitación en las organizaciones de base del Partido y en su Congreso...(Lenin.. La crisis Ha madurado. Obras Completas T.43).

Así era el partido que condujo el triunfo de la revolución, el de la guerra civil y el de uno de los mas grandes virajes en la historia de la humanidad .

Fue en los difíciles momentos derivados de la sublevación del Cronstadt en 1921, en la que participaron no pocos bolcheviques, cuando en el X Congreso se acordó la prohibición de las "fracciones internas". Esta medida iba a gravitar pesadamente sobre el futuro del partido y del país. Justo entonces, Lenin, que participaba de aquella prohibición y de otras restricciones de la democracia como medidas "temporales", ponía el acento en el derecho a las tendencias. Al punto fue de esa manera que no solo rechazó la dimisión de los miembros de la "oposición obrera", sino que propuso la incorporación de sus representantes más destacados a la dirección del partido y la publicación de su plataforma en el órgano central con una tirada de 250.000 ejemplares.

Lenin se opuso expresamente a la propuesta de Riazanov de extender la prohibición de fracciones a las plataformas. El Congreso rechazó tal propuesta siguiendo el criterio de Lenin.

No obstante en los años posteriores lo que era una prohibición de disciplinas paralelas se extendió a la restricción primero, y persecución después, de plataformas y tendencias internas, y de ahí se pasó a la degeneración del centralismo democrático y de toda la vida del partido. Así, por ejemplo, en Mayo de 1928 y tras vencer una prolongada resistencia, el Comité Central promulgó un decreto que puso todas las publicaciones del país bajo el control de Estado. Era el mismo Comité Central que en 1925 afirmaba: “el partido no puede permitir por decreto o proclamación ningún monopolio legal de producción literaria por parte de un grupo u organización , y no puede conceder este monopolio a ningún grupo, ni siquiera al propio grupo proletario...”.( Escritores y problemas de la literatura soviética 1917-1967 . Alianza Edt.).

De manera inevitable y en gran medida imperceptible, la estructura dominante del partido, del estado, de los sindicatos, de los soviet, de las fabricas, de las cooperativas... fue cambiando su naturaleza, sus conceptos, su psicología... se deslizaba de expresión del poder social conquistado con la revolución de Octubre a burocracia dirigente detentadora inatacable del poder.



-V-

Se volvió a evidenciar que toda estructura política autoritaria, incluso considerada como medida temporal, encierra el peligro real de enajenación del poder político respecto de la clase y capas cuyos intereses está llamado a interpretar.

Este fue el curso que siguieron las cosas en una escalada que alcanzó niveles de paroxismo: de los 1.956 delegados al XVII Congreso celebrado en 1934, 1.108 fueron detenidos posteriormente, la mayoría entre 1937 y 1938, bajo la acusación de actividades contrarrevolucionarias. Dos tercios de los miembros del Comité Central elegidos en aquel congreso fueron eliminados, condenados a penas de prisión o ejecutados.

Se comprende que un país amenazado y agredido desde el día mismo en que triunfó su revolución cuidaba con particular esmero su Ejército Rojo. Por la misma razón, la casta reinante de forma directamente proporcional a la acumulación de privilegios, incrementaba sus prevenciones contra la oficialidad soviética y desencadenó contra la misma uno de sus golpes mas tenebrosos. En los mismos años 1937-1938,en quince meses, se arrestó a 36000 oficiales del ejército y a 4000 de la marina; 13 de los quince comandantes del estado mayor y 154 de los 195 comandantes de división fueron fusilados en base a inverosímiles imputaciones. Pocos años después se manifestaron sus consecuencias en una inmensa tragedia.

Hasta finales de los años veinte en el partido coexistian, aceptado como legitimo, tres corrientes que se vinieron a clasificar como derecha, centro e izquierda. Se inició en la segunda mitad de los años veinte, y se consolidó en los treinta , uno de los episodios mas perversos de los que sufrió el PCUS y por extensión el conjunto del movimiento comunista: la representación de las divergencias y de la lucha de criterios como antagonismos con toda su fuerza destructiva. Lo que se manifestaba ahora era la natural propensión de la burocracia a antagonizarse frente a cualquier iniciativa que amenace su posición de privilegio, por mezquina que esta sea.

Sobrevino así una monstruosa corrupción de la teoría de la contradicción y de las políticas deducidas para su tratamiento. Los efectos de aquella deformación han sido devastadores para los comunistas hasta nuestros días.

Se fueron cercenando los mecanismos de fiscalización, de participación y de control social desde el ámbito de la empresa hasta la cúpula del poder estatal. Fueron singularmente restringidos los derechos y el papel de los sindicatos, y de los Soviets. Justamente todo lo contrario a lo previsto por Lenin:

"Cuando más resueltamente tengamos que afirmarnos en favor de un poder fuerte... tanto más variadas han de ser las formas y medios de control desde abajo, con objeto de extirpar una y otra vez la cizaña burocrática". (Lenin: "Las tareas inmediatas del poder de los Soviets. ").

De suyo que la lógica interna del desarrollo del poder burocrático conduce al fortalecimiento del poder administrativo, al autoritarismo, a la sacralización del Estado, al culto a la personalidad de sus representantes, al centralismo y por lo mismo, en la Rusia plurinacional, a la rusificación forzada. No hay que tener particular capacidad de previsión para adivinar donde va a desembocar todo ello.

Como ocurre con frecuencia, la obra literaria es una apreciada fuente para conocer la realidad de la sociedad y el tiempo en que se desarrolla la narración. Aún caliente el cadáver de Stalin y en vísperas del XX Congreso el dramaturgo comunista soviético, Leonid Zorin publicó Los Huéspedes. Los protagonistas reflejan la contradictoria convivencia de valores en el proceso de usurpación burocrática del poder : Kirpichov, un honesto comunista que ya apenas cuenta algo, su hijo, Piotr un burócrata director de empresa, con modos de patrón, que está y se siente en otra esfera social sin renegar, al tiempo, del sistema del que depende. Y su nieto, un fanfarrón ya con horizonte vital de burgués. Seguramente el nieto de Kirpichov llegó a tiempo de ver cumplidos sus sueños.





-Vl-

El nombrado XX Congreso del PCUS -1956- no alteró la dirección que se había ido afirmando desde décadas atrás, difícilmente podía hacerlo. No es sólo ya que el partido y la sociedad se hallaban profundamente inhibidos y aplastados por la percepción de cualquier disidencia como antagonismo, por la atmósfera espesa de sospecha generalizada, purgas y represión política. Sino que sus propios protagonistas se encontraban comprometidos plenamente con los antecedentes inmediatos e integrados en el vértice de la casta dominante. Y ocurrió que pasó el XX Congreso pero le sobrevivió el elemento decisivo del sistema que había conducido a las deformaciones que el mismo Congreso desvelaba.



Este Congreso tenía que poner fin a los aspectos más groseros que ejerció el poder, y en cierta medida así lo hizo. En su contexto se proclamó una amplia amnistia, se freno de alguna manera la rusificación , cesaron la incitaciones antisemitas, un buen numero de altos funcionarios fueron destituidos por abuso de poder y otros tantos procesados y condenados por falsas acusaciones en las purgas sangrientas de los años treinta y cuarenta. En el Congreso se dio la cifra de mas de 750.000 funcionarios cesados.

Aquellos métodos que el XX Congreso denunciaba, pertenecían esencialmente a una fase inferior de la civilización, se habían convertido en un anacronismo insoportable para una sociedad altamente industrializada sobre la base de la propiedad pública, que abordaba con éxito la tecnología nuclear y aeroespacial, y que contaba con un alto nivel de instrucción, cultura y educación. Pero el mismo Congreso estaba incapacitado para promover, sin liquidarse así mismo, un giro radical hacia la democracia socialista, hacia “las más variadas formas y medios de control desde abajo".

Sucedió realmente que el XX Congreso ni supo ni pudo desentrañar los factores que condujeron a la Unión Soviética a la insostenible situación que se denunciaba. El Congreso respondía a una inaplazable necesidad de cambios y algo cambió ajustando cuentas a la fracción mas violenta de la burocracia. Pero, en el terreno decisivo para el inmediato porvenir y para toda la estrategia de construcción socialista, la luz del Congreso era incapaz de alumbrar otras causas de la degradación del sistema que a la perversidad moral de media docena de dirigentes, y eso resultó a la postre ser poco más que nada.



Una de las contribuciones capitales de Marx para la comprensión de la historia fue demostrar que los procesos históricos no se pueden entender como una simple suma de psicologías individuales, como un entramado de cuadros clinicos . Justamente lo que el XX Congreso ocultó es que aquellos fenómenos estaban imbricados en un determinado marco de relaciones sociales y políticas caracterizadas por la ausencia de autogestión, y de control social... por un régimen de director único en las empresas de privilegios para los altos funcionarios, por la omnipresente jerarquía y la planificación burocratizada.

-Vll-

Desde 1903 hasta las vísperas de la Revolución en 1917, Trotsky recelaba de la teoría leninista del partido como vanguardia dirigente. Por sí misma la clase obrera solo puede arribar a una conciencia “tradeunionista", la conciencia socialista le vendrá “desde fuera", desde el partido, sostenía Lenin. ( Lenin. ¿Qué Hacer?).

En UN PASO ADELANTE Y DOS PASOS ATRÁS toda la discusión de Lenin con Martov sobre el art.1º de los estatutos del POSDR tiene por finalidad la distinción clara entre partido y clase.

En la formación social capitalista sólo existe la clase obrera como clase "en sí". La clase obrera "para sí" en el sistema burgués es sólo un proyecto. Los hombres pasan del sentir al comprender por medio de la ideología. Es en ese terreno de la ideología donde se hacen conscientes los conflictos que se manifiestan en el mundo económico ( Engels. Prefacio a Critica de la Economía Política).

En definitiva el partido debe ser el interprete consciente de un proceso inconsciente. Ahí está la espina dorsal de los fundamentos leninistas en materia de organización, de su teoría del partido y de la diferencia entre clase y partido.

Trotsky advertía el peligro que encerraba la conversión de aquel papel dirigente en tutelaje. Las prevenciones de Rosa Luxemburgo eran aún más acusadas porque más acusada era su confianza en la espontaneidad y en el ascenso de la lucha económica a la socialista: "Los errores cometidos por un movimiento obrero verdaderamente revolucionario son infinitamente más fructíferos y valiosos desde el punto de vista de la historia que la infalibilidad del mejor Comité Central", aseguraba ya en 1904 la dirigente espartaquista en las páginas de Iskra.(RL: PROBLEMAS DE ORGANIZACIÓN DE LA SOCIALDEMOCRACIA RUSA. Obras Escog. T. 1º Edt. Ayuso).

No obstante, Trotsky terminó dando la razón a Lenin. Su posición descansaba en una confianza desmedida en la conciencia socialista, espontánea de los obreros. Aceptó la teoría leninista del partido y los medios contra la amenaza de la burocratización que comprendía el programa bolchevique de desarrollo de la democracia socialista , aspectos ambos que conformaban manifestaciones de un todo en la teoría de Lenin: el papel dirigente de lo más avanzado de la clase y la activa participación de toda la clase y del pueblo. En el pensamiento de Lenin era imposible realizar una planificación socialista armoniosa sin la democracia socialista y el control de las masas.



Bujarin en un texto emblemático reconocido en 1919 como básico para la explicación del Programa del Partido y para la educación comunista, expresaba aquella posición en toda una síntesis de programa de participación y regeneración social:

"La burocracia es un peligro muy grave para el socialismo (...) nuestro partido debe hacer cuanto le sea posible para conjurar ese peligro (...) Es en primer término absolutamente indispensable que todo miembro de un soviet ocupe un lugar en el trabajo de la Administración del Estado. El siguiente punto esencial es que exista una rotación continua en estas funciones, no se debe permanecer años y años en el mismo puesto de trabajo administrativo (...) Toda la población trabajadora, paulatinamente ha de ser inducida a participar en la administración del Estado (...) Aquí se encuentra el verdadero fundamento de nuestro sistema político. Las organizaciones de masas se han convertido en los pilares de la autoridad del Estado. La democracia soviética no excluye del Gobierno a las organizaciones de masas, sino que hace de ellas los instrumentos de gobierno.

(...) De este modo, el poder soviético asegura el más amplio autogobierno en las distintas localidades y al mismo tiempo convoca a las amplias masas del pueblo a participar en el trabajo de gobierno." ( N. Bujarin y E. Preobrazhensky. ABC DEL COMUNISMO. Edt. Fontamara).

Y es que la estatización de los medios de producción, siendo condición para la nueva sociedad, no es suficiente. La estatización no es la socialización, necesita de la gestión popular, "verdadero fundamento" del sistema político socialista.

Sin embargo, el sistema político soviético evolucionaba en dirección justamente opuesta a las propuestas bolcheviques. En lo fundamental, la propiedad quedó socializada, pero paulatinamente los trabajadores iban quedando al margen del proceso productivo.

-VIll-

Por el carácter parcial de sus objetivos, sindicatos y soviets ocupan objetivamente un lugar subalterno en relación con el Partido, por independientes que sean orgánica y jurídicamente, y por amplias que resulten sus prerrogativas. En todo caso, la estrategia global donde se incardinan, con mejor o peor ajuste, las contradicciones sectoriales, la elabora y la organiza el Partido, no porque alguien lo haya decidido así de antemano y arbitrariamente, sino porque así viene determinado por las propias leyes de la confrontación clasista y de los distintos niveles en que ésta se despliega. Expresa en cierto modo el condicionante que la parte sufre del todo, y de ahí la posición objetivamente hegemónica del Partido.

Sindicatos y Soviet se desenvuelven en base a exigencias ideológicas, políticas y orgánicas de menor entidad que el Partido en correspondencia con el distinto lugar y función que cada cual tiene en la lucha clasista. Resultan por eso particularmente sensibles a todo lo que ocurra en el Partido y más vulnerables ante los fenómenos de degeneración burocrática, entreguismo y liquidación.

Es verdad que nunca antes en la historia, en ningún país, fueron investidos los sindicatos, formalmente, del poder que les reconocía el ordenamiento soviético. Teóricamente en la URSS había que contar con el consenso de los sindicatos para el grueso de las cuestiones con relevancia social. Sin embargo, aquel poder formal no se proyectaba en la práctica social; la jerarquía sindical y buena parte de la escala intermedia estaba profundamente subordinada, cuando no fundida, en la malla burocrática que controlaba el Partido y el Estado, compartía con ella privilegios y prebendas, dispuesta antes a liquidar a las organizaciones sindicales que a exponer las ventajas que le reportaba su vinculación a la capa dominante. Todo muy distinto al papel que les reservaba ya desde 1919 Lenin:

"...Los sindicatos han perdido una base como la lucha económica de clase, pero no podrán perder, aún en muchos años, una base como la lucha económica en el sentido de lucha contra las deformaciones burocráticas de la administración soviética".

Las restricciones a la democracia socialista que comportó el difícil periodo denominado comunismo de guerra a menudo han sido valoradas con criterios ahistóricos . Así sucede también con la concepción leninista de los sindicatos en el periodo de transición a la que se le atribuye la llamada teoría de simples correas de transmisión. Y ciertamente el estudio parcial de la obra leninista puede inducir a conclusiones de esta naturaleza.

En los últimos años de su vida , en el contexto de la NEP, Lenin sostiene la virtualidad del papel de los sindicatos en las contradicciones con los directivos de las empresas estatales, para su elección y revocación y particularmente para combatir las desviaciones burocráticas recurriendo incluso a la lucha huelguistica:

No podemos renunciar, de ningún modo, a la lucha huelguistica, ni podemos admitir por principio la sustitución de las huelgas por la mediación obligatoria del estado.

....en un tipo de estado proletario, de transición, el objetivo final de la lucha huelguistica es el fortalecimiento del poder estatal de la clase mediante la lucha contra las deformaciones burocráticas de ese estado...

(Lenin. Proyecto de tesis sobre el papel y funciones de los sindicatos bajo la NEP. Obras Completas T.44 Edt. Progreso)

La legislación laboral soviética durante los años veinte fue ejemplar en orden a la intervención de los sindicatos. Se estableció en las fabricas lo que se denominó sistema de la troica. El poder organizativo y de dirección de los responsables del centro de trabajo estaban fuertemente limitados por los derechos de la organización sindical en todas las materias: despidos, jornadas, etc. El sistema fue suprimido a finales de la década potenciando en detrimento de los sindicatos las facultades de los directores.

En cuanto a los soviets, lo que en el inicio del poder revolucionario era una extraordinaria y original expresión de intervención popular donde se combinaba la democracia directa con la representativa, donde se adoptaban decisiones a la vista de todos y bajo el abierto control de la base social, fue literalmente paralizado desde los años treinta por la misma camisa de fuerza que maniataba al Partido y a los sindicatos. No quedó absolutamente nada de aquel llamamiento de Lenin dirigido ya en Diciembre de 1917 a los diputados obreros de Petrogrado: "que cada comité de fábrica no solo se sienta dedicado a los asuntos de su empresa, sino que se considere también una célula organizativa llamada a estructurar la vida de todo el Estado". (L. Informe sobre la situación de los obreros de Petrogrado y las tareas de la clase obrera . O. Comp. 4ª edc. T.26).

Desde comienzos de los años setenta hasta la mitad de la década de los ochenta se aprobaron catorce grandes medidas orientadas a recuperar y dinamizar el papel de los soviets. Todas aquellas iniciativas nacieron ya hipotecadas, se estrellaron con un entorno político-administrativo cuyo interés de grupo no lo hacía nada propicio al fomento de la democracia socialista.

Como en una relación de vasos comunicantes, coexistiendo con una clase desorganizada, sin sindicatos, sin soviets, sin organizaciones autónomas y unitarias de masas, se potenciaba inevitablemente la conversión de Partido y Estado en instrumentos autoritarios y burocratizados, caldo necesario y natural para el desarrollo de una casta dominante, embrión y antesala de la nueva burguesía.

-lX-



El bonapartismo, el estado burocrático, la autosuficiencia de la burocracia –a la que Engels llegó a calificar como tercera clase- es un fenómeno histórico que no surge de hábiles golpes de mano o de atrofias fortuitas. Por el contrario se impone en la historia al abrigo de coyunturas donde las clases principales quedan extenuadas tras prolongados conflictos, pierden tensión ideal, fuerza movilizadora y capacidad de obtener consensos sociales. Para entonces, pasa a primer plano, desnuda de servidumbres, la violencia del estado y una burocracia que la ejerce con multiplicado poder y autonomía. Así ocurrió en Austria y Alemania durante el periodo de entreguerras - S. Zweig lo relata de manera magistral en algunas de sus obras, particularmente en MEMORIAS DE UN EUROPEO- .

En todo caso, cuando las fuerzas que por el lugar que ocupan en la sociedad están llamadas a ser dirigentes de cada proceso histórico, se estancan y abdican, la historia no se detiene en una suerte de vacío, su lugar lo pasan a ocupar grupos y formaciones subalternos entre los que la burocracia ocupa un ventajoso punto de partida.

Sometida a la agresión permanente del gran capital y a la continua amenaza de ruina, sucesivamente asalariada o conducida a la marginalidad, abolida a diario como forma de propiedad, Marx apuntaba que la pequeña burguesía será parte integrante de todas las revoluciones sociales que se preparan . Previsión tanto mas rigurosa en relación con Rusia donde la clase obrera se encontraba, si bien con un alto nivel de concentración, insertada en un mar de pequeña burguesía rural y urbana.

Rusia está hoy en ebullición .Millones de hombres que se habian pasado diez años aletargados, en quienes el espantoso yugo del zarismo y los trabajos forzados al servicio de los terratenientes y de los fabricantes habian matado toda sensibilidad política, han despertado...¿Pero quienes son?. Son , en su mayoría, pequeños propietarios(...)gentes que ocupan un lugar intermedio(...)Rusia es el país mas pequeñoburgues de toda Europa.

Esta gigantesca ola pequeñoburguesa lo inunda todo ...( Lenin. Las Tareas Del Proletariado En Nuestra Revolución . Obras Completas. T 31. pag.157).

La observación de Marx comporta que los rasgos que definen el comportamiento pequeño burgués – el triunfo individual, los códigos mercantiles, la sacralización del poder y del estado , la aspiración a hacer carrera en el mismo...-penetran por todos los poros en el cuerpo revolucionario constituyendo una de sus mas complejas contradicciones. La fuerza destructiva de los valores pequeño-burgueses se expresa en toda su dimensión cuando la clase principal se muestra agotada, debilitada en su ascendiente y en los recursos humanos y materiales para imponer sus categorías morales, controlar y dominar el aparato administrativo y estatal de coacción y hegemonía.

Inmediatamente después de la guerra civil, la administración rusa fue literalmente inundada en todas sus esferas por gentes que no habían participado en la revolución, de reciente incorporación al partido, y en muy buena medida de extracción pequeñoburguesa heredada del viejo aparato estatal.

Ocurrió que en 1917 los funcionarios del estado empezaron a sabotearnos. Entonces nos asustamos mucho y les rogamos : “ Por favor, vuelvan a sus puestos”. Todos volvieron y esa fue nuestra desgracia. (...) En las altas esferas tenemos ...a lo sumo unas decenas de miles de hombres adictos. Pero en los puestos inferiores se cuentan por centenares de miles los antiguos funcionarios que hemos heredado del regimen zarista y de la sociedad burguesa y que trabajan contra nosotros , unas veces consciente y otras inconscientemente .Es indudable que, en este terreno, no se conseguirá nada en corto plazo. Tendremos que trabajar muchos años para perfeccionar el aparato, cambiar su composición y atraer nuevas fuerzas.

( Lenin . Informe al lV Congreso de la Internacional Comunista. 13.11.22. Obras Completas T. 35 pag 295)

La curva descendente del movimiento revolucionario internacional subrayada con la derrota de la revolución alemana en 1923 y del levantamiento de Estonia en 1924, el fracaso de la huelga general inglesa en 1926 y de la insurrección búlgara, el aplastamiento de los comunistas chinos a manos del Koumitang en 1927, el triunfo de la reacción polaca de Pilsduski... modificó los horizontes.

Cuanto más aumentaba la pasividad de una clase obrera en retirada más disminuía su intervención en el poder y más se concentraba este en manos del aparato burocrático-administrativo. Ya no se trataba sólo de los" excesos de papeleo y obstrucción", sino de que la “plaga" burocrática, potenciada por el debilitamiento de la perspectiva revolucionaria y del reflujo de la movilización social, movía los hilos del poder estatal y del aparato partidario en su propio beneficio, consolidando posiciones de poder y multiplicando los privilegios sociales y materiales que ello ofrecía. Lo que en paralelo exigía limitar los medios de participación y control social. La semilla de lo que terminaría demandando la restauración capitalista estaba sembrada.

El país y la construcción del socialismo empezaba a caer prisionero de las nuevas fuerzas que el declive revolucionario estaba propiciando. La clase obrera soviética había quedado exhausta por la revolución, la guerra civil y la lucha contra la intervención extranjera, diezmada en su número y en sus cuadros, desmoralizada ante el hundimiento general de la economía. La depresión del "orgullo obrero" en una tendencia histórica de receso, tuvo como contrapartida un flujo de la psicología arribista y del utilitarismo. Los componentes mas nocivos que estaban en las gentes del aluvión pequeñoburgues encontraron en aquel momento histórico el mejor caldo para aflorar y reproducirse contaminando la nueva realidad .

Rusia estaba en la ruina, la guerra civil le había costado siete millones de muertos. El 6 de Marzo de 1921 "Pravda" escribía: "Las privaciones sufridas por los obreros son tales que su debilitamiento físico se ha convertido en el primer problema del día". La producción de fundición representaba el 2% de la de anteguerra, la de metales acabados el 4%, el conjunto de la producción industrial el 20%, el comercio no existía, lo había reemplazado la requisa o el trueque.

En una coyuntura así no hay que buscar genios maléficos para comprender que no resultó extraordinariamente difícil relevar a una fracción bolchevique agotada y disuelta en el océano de la nueva burocracia , atada de pies y manos por aquella conversión de lo excepcional en regla: la prohibición de plataformas y tendencias. La obediencia se convirtió en la principal virtud de los comunistas. Partido y sociedad perdieron los medios para la reacción crítica y la intervención ideológica y política.

-X-

Una sociedad de producción planificada , no se desenvuelve a golpe del devenir natural de las cosas. El factor subjetivo, la política, es lo definitivo, y dentro de ello, y justamente por eso, resulta determinante la concepción del partido dirigente.

El vivo partido de Lenin fue transformándose en un sucedáneo de coro del que se suprimían las voces que desafinaban. Todo quedaba a merced del ritmo que imponían los intereses de la casta dominante. Con el tiempo esos intereses requirieron, incluso, la total independencia del partido y en consecuencia su destrucción.

El contexto en el que se desenvolvía la construcción del socialismo acentuó los factores que propendían a la degeneración burocrática. En esa dirección empujaban tanto las circunstancias exteriores dominadas primero por el pacto "anticominterm" Berlín-Roma-Tokio, la ulterior agresión nazi-fascista, y el desencadenamiento de la "guerra fría" después. Como también exigencias de orden interno coherentes con lo que se llamó "comunismo de guerra”.

Debe repararse en este punto que por "comunismo de guerra" se conocía en la Unión Soviética el periodo comprendido entre 1918-1920, cuando la revolución estaba prácticamente cercada en Petrogrado y Moscú por los ejércitos blancos y los intervencionistas extranjeros. En ningún caso, en aquellos años las restricciones democráticas en el Partido y en la sociedad alcanzaron los niveles de los años 30. Las diferencias eran siderales tanto en sus aspectos cuantitativos como en los cualitativos. Lo que en su momento se consideraba como una necesidad temporal vino a representarse después como una virtud, como una concepción de principios.

La inquietud por evitar que los "nuevos órganos del Estado se transformen de servidores a dueños de la sociedad" dejó de ocupar espacio alguno en la práctica y en las elaboraciones teóricas del movimiento comunista, salvo excepciones por lo general aisladas, de eco muy limitado o de poca fortuna. Resulta ejemplar en este sentido que un texto de cabecera del movimiento comunista durante la década de los sesenta y setenta, el MANUAL de Otto Kousinen, personalidad, por lo demás muy relevante en la lucha del movimiento obrero y de los comunistas contra el fascismo, no hace la menor referencia a las cuestiones de la burocracia y de los peligros de la burocratización que tanto inquietaron a los clásicos en cuyas fuentes el mismo se hizo. En todo caso no constan textos marxistas, de cierta entidad, donde se presagiara la deformación burocrática, en estado avanzado, comportaría la mutación de la burocracia de grupo social a clase dominante que reclamaría necesariamente la total destrucción del socialismo.



Una indigencia en la elaboración teórica que se repite durante décadas pese a que los fundadores ya observaban y hasta, de alguna menara describían este fenómeno natural en la dialéctica interna de las aspiraciones de la burocracia. Analizando su papel en la transición de la monarquía absoluta a la bonapartista, contaba Engels:

...la burocracia desdeña cada vez mas los desfalcos como único medio de mejorar sus ingresos, vuelve la espalda al estado y se dedica a la caza de puestos mas lucrativos en la administración de las empresas; los burócratas que quedan en activo siguen el ejemplo de sus jefes : especulan con las acciones, o bien, “participan” en los ferrocarriles... ( F. Engels. Contribución al problema de la vivienda).

La losa que lo aplastaba colocó al pensamiento marxista de espaldas a una de las elaboraciones cruciales de sus precursores. Se cerraban los ojos ante lo que sucedía con toda evidencia. No se realizó esfuerzo alguno por desentrañar la base material y social de lo que había denunciado el XX Congreso. Se eludieron, de manera que ahora resulta sorprendente, el análisis de experiencias que representaban una auténtica mina de enseñanzas como lo era, por ejemplo, el curso seguido por la revolución mejicana y su partido, el PRI.

Refiriéndose a las medidas adoptadas por la Comuna de Paris sobre incompatibilidad en el desempeño de más de un cargo público, sobre el establecimiento del salario de los funcionarios en un máximo equivalente al de un obrero cualificado, sobre su obligatoria rotación, revocabilidad y control social –tal vez el punto mas importante en lo que se refiere a la cuestión del estado (L. El Estado y La revolución).. y la ignorancia que de todo ello hacía gala una parte importante de la socialdemocracia de la época, Lenin comentaba: "...precisamente en torno a estos puntos, las ideas fundamentales de Marx sobre el Estado se ignoran completamente... El procedimiento consiste en mantener silencio sobre ello, como si fuera un sencillo fragmento de una anticuada ingenuidad". (obra citada).

En el mismo texto Lenin alude a la deformación bastarda de la controversia entre el marxismo y el anarquismo. La coincidencia -la lucha contra la burocracia- no quieren ni verla. Ese silencio , desde luego que no casual, y la estrábica visión del debate marxismo-anarquismo, que a la postre terminó imponiéndose , ocupa, a mi juicio, un lugar central en el desarme ideológico que sobrevino en el movimiento comunista. Se contaminó uno de sus principales nutrientes. No en vano afecta tal vez al punto mas importante de la cuestión del estado.

Lo que Lenin no pudo predecir es que aquella ignorancia de las ideas fundamentales de Marx se iba a reproducir de manera extrema en el movimiento comunista después de su muerte. El silencio venía esta vez de la mano de un grupo social con un creciente interés clasista en amputar al marxismo de parte sustancial de una estrategia que se les revolvía en su contra: la enfilada a la lucha contra la burocracia y por la democracia socialista. No tardó en etiquetarse de desviación anarco-trostkista a cualquiera que se propusiera romper con aquel silencio. Bastaba solo plantear el problema de la burocracia y la democracia socialista para quedar bajo sospecha.

Con la máximas prevenciones se observaban las repetidas advertencias de Ernesto Che Guevara y Fidel Castro sobre las cuestiones de la burocracia y las políticas de participación popular . En febrero de 1963 proclamaba ya Che Guevara la necesidad de declararle la guerra al burocratismo ( Obras. Esco. T.2 pag 163 Edt. La Habana). Por su parte, Fidel Castro ya propuso declarar el año 1965 como el de la lucha contra la burocracia. En los últimos años se han multiplicado las advertencias y las iniciativas de este orden, con el elemento cualitativo añadido de valorar el peligro como el principal riesgo interno para el proceso revolucionario.



-Xl-

Considerada la base económica desde la que se tenía que iniciar la construcción de la nueva sociedad, resultaba absolutamente insoslayable transferir el mayor esfuerzo hacia la producción de bienes de equipo. Y en este campo se obtuvieron éxitos realmente colosales. Mientras el mundo capitalista se debatía en una crisis extrema, en la URSS entre 1929 y 1940 la producción industrial se multiplicó por más de tres y su participación en la producción mundial de manufacturas pasó de15% en 1929 al 18% en 1938, durante el mismo periodo la cuota conjunta de los EE.UU., Gran Bretaña y Francia disminuyó del 59% al 52% del total mundial.

Con todos sus problemas sin resolver, Rusia a mitad del siglo era el prodigio de la historia moderna. Un mundo incrédulo fue testigo de cómo Rusia rompía el monopolio de la energía atómica ...mas impresionante resultó aún la recuperación de la URSS de la devastación de una guerra en la que 10.000 fabricas fueron destruidas, centenares de minas inundadas, cien ciudades arrasadas y sus tierras florecientes convertidas en desiertos

(I.Deustscher. Herejes y Renegados . Edt. Ariel)



Se produjeron en la URSS importantes logros sociales en materia educativa, en la asistencia sanitaria, jornada de trabajo, pleno empleo, atención a la infancia y a la vejez, en vivienda – los alquileres mas baratos del mundo- etc.

Fue una gesta sin precedentes y ocurrió en un país al que la intervención militar extranjera y la guerra civil primero, y la 2ª Guerra después, le ocasionó destrucciones mayores que las sufridas por cualquier otro beligerante. De hecho, los únicos periodos que pudieron ser aprovechados para el desarrollo, sobre la base de sus únicas potencialidades, fueron los comprendidos entre 1928-1941 y de 1950 en adelante y aún así, siempre bajo una presión externa que obligaba a desviar enormes recursos humanos y materiales.

Pero existía otro aspecto de la realidad, el conformado por las necesidades inaplazables del pueblo el cual sólo, hasta cierto punto, puede renunciar al consumo de hoy para el bienestar de mañana, y aquí se produjo una quiebra irreparable. La riqueza de la nación se levantaba en violento contraste con las exigencias primarias de consumo.

En la mitad de la década de los sesenta, de la suma total del producto nacional neto solamente el 55% se destina al consumo privado, incluyendo servicios sociales y educación. De toda la nueva inversión industrial el 15%, a lo sumo, se destina a las industrias de bienes de consumo.

Resultó, sin embargo, que la objetiva necesidad de priorizar el desarrollo de la industria pesada se absolutizó al punto de desatender, hasta extremos difíciles de comprender, la demanda de bienes de consumo. Quebró la necesidad de una expansión equilibrada que permitiera el mejoramiento continuado en el nivel de vida de la población.



Todavía en 1989 el 60% de los fondos productivos se emplean en las ramas básicas en tanto que a la industria ligera y alimentaria se destinaba apenas el 10%. El divorcio entre el poder estatal y la sociedad, facilitó sobremanera que se llegara a esta situación. "Como presidente del Consejo Superior de Economía Nacional -declaró Felix Dzerzhinski- estando a la cabeza de esta enorme escala burocrática yo no puedo hacer nada si no es por la crítica desde abajo, es decir, de donde late el pulso de la propia vida ".

El deterioro de los cauces de comunicación entre el aparato administrativo y el pueblo, y de los instrumentos de intervención social congeló el celo por los intereses inmediatos de las masas y liquidó las formas para hacerlos valer. No existe la piedra filosofal que permita a la vez satisfacer el interés de casta de la burocracia y las necesidades del desarrollo de una economía socialista planificada y socialmente gestionada.

Un episodio singularmente significativo de los métodos burocráticos, de una política trazada de espaldas al sentir social y al margen de la realidad, fue la de la colectivización forzosa de la agricultura iniciada en 1928 y culminada en 1933. Los resultados fueron catastróficos, la producción agrícola cayó en picado, en vísperas de la invasión alemana en 1941 todavía no se habían alcanzado los niveles anteriores a 1928. Las contradicciones se agudizaron en grado máximo, tanto con el campesinado en general como en el seno del partido, y se "resolvieron" con deportaciones y ejecuciones en masa.

En el partido se .promovió un nuevo rizo en la espiral de purgas. Le tocó esta vez a la llamada "desviación derechista", se liquidó a lo que aún quedaba de la vieja dirección bolchevique, a Bujarín y a Rikov y con ellos a decenas de miles de cuadros partidarios. Las consecuencias de aquella tragedia dejaron una herida profunda en el país, facilitó la agresión nazi y continúo supurando hasta los últimos días del poder soviético.

La Rusia de Rasputín y del Zar Nicolás se transformó en el país de los Sputniks, pero en el país de Gagarin no se podía adquirir una lavadora de calidad. La cantidad de la producción no iba de la mano de la calidad, y así las organizaciones comerciales estatales informaban en 1964 de excedentes invendibles de bienes de consumo duraderos, de baja calidad, valorados en dos billones de rublos, cifra equivalente a la tercera parte de la inversión anual de capital en la industria ligera.

La penuria en el abasto de bienes de consumo de calidad desalentó interés por el trabajo y la productividad, y fomentó la inhibición social. Pero sobre todo, la demanda insatisfecha de aquellos bienes dio pié a la aparición del mercado negro y la corrupción. Así se fueron multiplicando y consolidándose situaciones de privilegios y de degradación de las relaciones socialistas cuya lógica interna fortalecía la restricción de la democracia y la generación de castas envilecidas en sectores determinantes del aparato partidario y administrativo.

La burocratización de la vida político-administrativa a la par que el colapso de una de las potencialidades más importantes del nuevo modo de producción, la participación creadora del pueblo, condujo al estancamiento, a la baja calidad de los productos, a la penuria del mercado, a la incapacidad para transferir los notables adelantos científico-técnicos de la industria militar y aerospacial a otros sectores de la producción. Esta realidad impulsa el crecimiento de valores mercantilistas opuestos al socialismo entre directores de empresa, ámbitos ministeriales y amplios sectores del andamiaje administrativo, quienes al tiempo monopolizaban el acceso a la limitada oferta de bienes de consumo de calidad ligada particularmente al comercio exterior y al mercado negro.

Una importante masa de la jerarquía administrativa vivía ya completamente ajena a las masas , en una sociedad segregada , con sus propias tiendas, restaurantes, lugares de ocio etc .

Igual que la función que modifica al órgano. Como no podía ocurrir de otra manera, el ejercicio del poder, arbitrario , abusivo y en el propio provecho , cambia radicalmente la psicología de la casta burocrática. Ya ni objetiva ni subjetivamente , ni material ni moralmente, pertenecían de facto ni a la clase obrera ni al movimiento comunista.

La brutal ruptura con los principios marxistas sobre el periodo de transición se revistió siempre con velos ideológicos mixtificadores de la realidad de cada momento. Formulas moldeadoras del pensamiento colectivo en todo caso orientadas a asimilar el interés del conjunto social al de la burocracia dominante. Se puso en circulación, con aquel fin, un concepto tan extraño a la realidad como el del estado de todo el pueblo. En pleno estancamiento se definía así a la URSS. Con semejante ficción se negaban las contradicciones, se debilitaba el pulso social y en definitiva y sobre todo, se legitimaba la posición de la burocracia. Huelga decir que en semejante teoría , ni elevando al máximo la potencia del microscopio , se advierte rastro alguno de concepciones marxistas.

En un articulo publicado en Julio de 1973 en Revista Internacional, Ivan Kapitonov, secretario del Comité central del PCUS afirmaba: ...En los últimos decenios se han operado en nuestro país grandes cambios socio-económicos y políticos que lo situaron en una nueva etapa de la formación comunista, en la cota del socialismo desarrollado. La base social de nuestro régimen socialista la constituye hoy todo el pueblo soviético, nueva comunidad histórica(...). Se consolidó la unidad político-moral de la sociedad. El estado de dictadura del proletariado se ha convertido en estado de todo el pueblo...

Poco tiempo después, de la mano de sus propios creadores, el sarcasmo saltó hecho pedazos, dejando al descubierto que el estado de todo el pueblo era en verdad un estado expropiado a aquel pueblo.





-Xll-

Durante un prolongado periodo histórico el poder burocrático y sus intereses independientes no sólo conviven sino que incluso coinciden con el desarrollo de la sociedad socialista, aunque introduciendo componentes de degradación económica, política y social.

Igual que la burocracia fascista no era nada sin el soporte del capitalismo, la burocracia "socialista" se hubiera volatilizado sin la propiedad social . La condición para que su liquidación no sobreviniera comportaba una notable acumulación de poder sobre la base de un importante desarrollo económico. Por tanto, durante un dilatado periodo histórico coexistían las tendencias contradictorias entre las iniciativas coherentes con el socialismo y las que conducían a la expropiación política por parte de la burocracia.

Esta coexistencia no podía menos que dotar al fenómeno de un carácter extremadamente complejo y contradictorio y por lo mismo fuente de máximas tensiones que en no pocas ocasiones se saldaron sangrientamente.

La acumulación de privilegios tropezaba sin embargo con límites poderosos, con buena parte del partido, con la huella reciente y viva de la historia y con la propia estructura básica de la sociedad socialista, que aún degradada no había abierto los cauces para que la casta burocrática diera el salto de grupo privilegiado a clase dominante propietaria de medios de producción y distribución. Así se entiende que estados socialistas en avanzado estado de descomposición , desempeñaran, al tiempo, un rol decisivo en la lucha por la descolonización, contra las agresiones imperialistas, en la solidaridad con Vietnam y Cuba...

La titularidad pública de la propiedad les impedía una auténtica acumulación privada de capital. Era posible la consecución de riquezas y de privilegios, pero no la reproducción capitalista. Por decirlo de otra manera, los privilegios estaban en la esfera del consumo pero no de la propiedad. En palabras de J. Petras: "Este estado social -la cúpula burocrática- con posibilidades de ascender, representaba una especie de clase protocapitalista que empezaba a romper y salir del cascarón colectivista".

La restauración del capitalismo en la URSS y la Europa del Este no fue por tanto producto de un plan premeditado durante decenios, sino ante todo fruto de la lógica interna de aquella usurpación del poder y de la acumulación de privilegios que implicaba. La propia burocracia, aún sin ser consciente de ello, estaba atrapada por una tendencia que en determinado nivel de desarrollo le exigiría romper con el socialismo. De hecho se conformó una nueva clase dominante que para el ejercicio pleno de sus prerrogativas como tal necesitaba que sucediera lo que sucedió.

La propia desintegración de la URSS y la irrupción de los conflictos étnicos-nacionales marchó al compás de la súbita y radical introducción de mecanismos de mercado y autonomía de las empresas a partir de 1984. Allí empezaron lo que el Buró Político del PCUS llamaba "reivindicaciones regionales".

La burocracia dirigente de las empresas socialistas, en muchas regiones de la URSS, apoyándose en la objetiva diferenciación étnica y nacional, obteniendo consenso de ella, enarboló el nacionalismo como la ideología que se correspondía con su necesidad de autonomía política para proteger mercados, fijar precios, dominar presupuestos y liberarse de limitaciones ideológicas y económicas -la planificación central- que ahogaban su potencial como nueva burguesía.

Se comprende entonces porqué el grupo social decisivo en la restauración del capitalismo en Rusia, y núcleo oligarquico de la actual clase dominante, proviene de buena parte del antiguo aparato partidario y administrativo del PCUS y la URSS, y es contra su propio partido contra el que dirigió sus golpes más demoledores.

Boris Yeltsin y Victor Chernomirdin, exjefe de Estado y exprimer ministro respectivamente, personajes claves de la transición, son ejemplos paradigmáticos de la transformación de la cresta de la burocracia privilegiada en clase dominante. Vinculado el primero a un sin número de empresas capitalistas y el segundo al floreciente negocio de la extracción y comercio del petróleo y gas, con base en la antigua industria soviética. Yeltsin fue miembro del Buró Político del PCUS y alcalde soviético de Moscú, y Chernomirdin ministro soviético del gas. Ambos ostentaron estos altos cargos en la burocracia soviética prácticamente hasta los últimos días de Gorbachov.

Examinando a la actual oligarquía rusa y a la de sus estados segregados, incluso a su alta y mediana burguesía, rara vez se encuentra a alguien que no ostentara puestos de alta responsabilidad ya sea en el PCUS, en la administración o en las empresas soviéticas.

*** *** ***

La experiencia, en definitiva, a nuestro juicio, no ha puesto en cuestión la necesidad de un partido independiente marxista, de clase, pero sí ha colocado en un escenario de supervivencia el problema de las relaciones de ese partido con los trabajadores, de su capacidad para suscitar la organización y participación de las masas. Las cuestiones referentes a la participación y control popular y a la auto organización social están en carne viva. Igualmente cobra renovado valor todo lo relacionado con la destrucción del viejo estado y la extinción progresiva del nuevo.

Y todo esto hay que retomarlo y debatirlo al modo leninista:

...arrojar resueltamente por la borda las tradiciones del sectarismo de círculo y lanzar –en un partido que se apoya en las masas- una consigna categórica: mas luz, que el Partido lo conozca todo, que se le entregue todo, absolutamente todo el material pata valorar todas y cada una de las discrepancias...¡Luz, mayor cantidad de luz! Necesitamos un concierto inmenso...(Lenin. Carta a Iskra. Obras Completas. T.8 pag. 9).

Con la

Artículo de www.profesionalespcm.org insertado por: El administrador web - Fecha: 19/10/2006 - Modificar

Comparte el artículo en las REDES SOCIALES: delicious Delicious | meneame Meneame | facebook Facebook | twitter Twitter | Technorati | barrapuntoBarrapunto
Próximamente disponible también para * Digg * Google Bookmarks* Wikio * Bitacoras.com * Reddit * * RSS * Technorati * Tuenti
Accedido o leido aproximadamente 4473 veces desde 20/01/2008
27 a 29-9-2019 FIESTA del PCE en Rivas-VaciaMadrid

Sitio Web del Núcleo de Profesionales y Técnicos del Partido Comunista de Madrid PCM/PCE- http://www.profesionalespcm.org 
Actualizado a 17/08/19
Los comentarios y colaboraciones son bienvenidos
(comunistas_ARROBA_profesionalespcm_PUNTO_org): Carta a comunistas_ARROBA_profesionalespcm_PUNTO_org
Envíanos tu colaboración, o comentarios vía formulario.
¡¡AFÍLIATE EL PARTIDO COMUNISTA DE MADRID - PCE
!

BÚSQUEDAS en este sitio web
AGREGADOR - SINDICACIÓN DE NOTICIAS RSS RDF XML DE PROFESIONALESPCM.ORG - SYNDICATE OUR NEWS - Content FeedsAGREGADOR - SINDICACIÓN DE NOTICIAS RSS RDF XML DE PROFESIONALESPCM.ORG - SYNDICATE OUR NEWS - Content FeedsAgregador RSS de noticias y contenidos - Aquí OTRA VERSIÓN DEL AGREGADOR RSS XML  AGREGADOR - SINDICACIÓN DE NOTICIAS RSS RDF XML DE PROFESIONALESPCM.ORG - SYNDICATE OUR NEWS - Content FeedsAGREGADOR - SINDICACIÓN DE NOTICIAS RSS RDF XML DE PROFESIONALESPCM.ORG - SYNDICATE OUR NEWS - Content Feeds

IMPRIMIR Imprimir ESTA PAGINA (sólo si es imprescindible)  

Secciones: 
    [11-M Terror y Manipulación]  [15M, Unid@s Podemos, mareas, unidad popular, PAH]  [Acta Moderna]  [África]  [Anarquismo]  [Antiglobalización]  [Antivirus, Seguridad Informática]  [Archivo Sonoro, música y vídeo]  [Argentina]  [Bibliografía/Citas]  [Brasil]  [CC.OO.]  [CGT]  [Chile]  [China, R.P.]  [Ciencia]  [Cine]  [Colombia]  [Congresos]  [Contactos]  [Convenios Colectivos]  [Convocatorias]  [Convocatorias defensa FERROCARRIL]  [Correo recibido]  [CORRUPCIÓN, puertas giratorias,impuestos, transparencia]  [Cuba Socialista]  [Documentos militante IU/ PCE]  [Documentos, opinión, debate]  [Ecologismo, Movilidad y Soberanía Alimentaria]  [Economía]  [El Problema Español]  [Empleo (ofertas)]  [Enlaces]  [Esperanto]  [Estados Unidos de América]  [Europa]  [FIRMAS DE APOYO A MANIFIESTOS]  [Formación / Educación]  [Foro/Lista de Correo]  [Fotografías]  [Huelga General]  [Humor]  [Infancia / Juventud]  [Legislación]  [Literatura y otras Artes]  [Marxismo]  [Memoria Histórica]  [México]  [Movimiento Obrero/Mundo del Trabajo]  [Mujer / Feminismo]  [Mundo Insurgente]  [No Fumar /Derecho Fumadores Pasivos]  [Organigrama]  [Palestina]  [Plan de Trabajo]  [Prensa / Medios comunicación]  [Profesionales y Comunistas]  [República Española, La Tercera y Socialista]  [Resoluciones]  [Rusia, URSS, Centenario Revolución Soviética]  [Sáhara Occidental]  [Salud]  [Sexualidad y mundo gay]  [SIDA]  [Software y Conocimiento Libre]  [Venezuela Bolivariana]  [Yugoslavia y la autogestión socialista]
Volver a la página principal de www.profesionalespcm.org

Volver a la página de inicio
Código QR para dispositivos móviles:


Novedades

     ¡ PINCHA AQUÍ PARA VER LISTADO COMPLETO Y CRONOLÓGICO DE LAS NOVEDADES PINCHA AQUÍ PARA LISTADO COMPLETO Y CRONOLÓGICO DE LAS NOVEDADESPINCHA AQUÍ PARA VER LISTADO COMPLETO Y CRONOLÓGICO DE LAS NOVEDADES

PCE - IU - Construyendo Unidad Popular:

Página principal de www.profesionalespcm.orgINCLUYE EL BANNER EN TU SITIO WEB   PCE
Recomendado reproducir material citando su procedencia. Esta publicación es copyleft. Puede ser copiada sin ninguna restricción siempre que se mantenga esta nota. Apostamos por una Internet para todos y por el Software Libre EL NÚCLEO DE PROFESIONALES Y TÉCNICOS DEL PCM SE IDENTIFICA Y HACE RESPONSABLE EXCLUSIVAMENTE DE LOS TEXTOS INCLUIDOS EN ESTE SITIO WEB, QUE FIRME COMO RESOLUCIONES O COMUNICADOS DE LA MISMA. Todos los datos públicos de este sitio web están tomados de la Red o enviados por sus creadores, su único fin es divulgar la noticia, nunca apropiarse de textos y fotos, Siempre publicamos  la fuente cuando es conocida



Blog de debate NEURONASROJAS.profesionalespcm.org

Muro en Facebook NEURONASROJAS de profesionalespcm.org


Canal en YouTube de profesionalespcm.org

Sitio desnuclearizado, camapaña de Ecologistas en Acción
Sitio desnuclearizado, campaña de Ecologistas en Acción


NO PAGUES LA CRISIS

Declaración del PCE sobre ataque a Siria -
NO A LA GUERRA
La agresión militar lanzada contra Siria por EE.UU., Gran Bretaña y Francia abre un escenario de extrema gravedad ante el que el mundo debe responder

NO AL CANON DE CDs DE LA SGAE
NO A LAS PATENTES DE SOFTWARE

No acepto ser fumador pasivoEl humo ambiental del tabaco mata. No fumes en lugares comunes
GRACIAS POR NO FUMAR EN LUGARES COMUNES
EL COCHE DEVORA A TU CUIDAD, TU PLANETA Y TUS AMIGOS, APARCA EL COCHE PARA SIEMPREAPÁRCALO PARA SIEMPRE