EL "PROBLEMA ESPAÑOL" 

La Troika PP-PSOE-IU y el Fascismo en España
Manuel Varela Cortizo
Mayo 12, 2003

Durante el pasado mes de abril, presenciamos en España una campaña masiva contra la guerra de Iraq. La cantidad de marchas, manifestaciones, pancartas, publicaciones y otros actos difícilmente conceden a quienes han dirigido el proceso la excusa de la falta de recursos. Ha sido evidente también el apoyo o “complicidad” de gobiernos y otros factores de poder. Hasta el Papa ha tomado partido al lado de quienes comandan la acción del “NO A LA GUERRA”. Sin duda, “algo está cambiando” pues desde los albores de la era cristiana el Vaticano siempre ha estado del lado de los poderosos. En esta oportunidad su santidad ha tenido la valentía y hasta la osadía de confrontar públicamente a Aznar, a Berlusconi y al Emperador del Mundo George W. Bush.

A pesar de la aparente diversidad de grupos e ideologías presentes, la campaña contra la guerra ha mostrado una orientación muy clara. La movilización general ha sido cohesionada con muy pocos desencuentros. Uno de ellos fue la convocatoria a la huelga general que fue rápidamente contrarrestada y silenciada; siempre hay errores de coordinación. Algunas manifestaciones se tornaron violentas y se llegó a lanzar piedras contra símbolos del capitalismo norteamericano como las tiendas McDonalds y la Embajada de EE.UU. En este sentido, la “izquierda” estalinista europea ha mostrado un radicalismo ausente en otras contiendas. Sin duda, es enemiga irreconciliable no tanto del Gobierno de Washington, sino del modo de vida americano, sus valores y su cultura. En cierta forma, ese odio es infundado por su propia ignorancia. Piensan que Norte América es todavía una sociedad libre, por lo tanto, atentan en su contra movidos por esa inherente vocación de restringir la libertad.

Las expresiones vistas en pancartas y consignas respecto a la guerra fueron:

“Bush, Aznar asesinos y criminales”
“matanza cruel, ilegal y absurda”
“muerte, hambre, pobreza, miedo y el vale todo impuesto desde Washington”
“Nuestros Julio A. Parrado y José Couso han sido asesinados”
“Malditas sean la guerras y los canallas que las hacen”
Estos mensajes iban acompañados con imágenes desgarradoras de la guerra al estilo de las crónicas amarillistas de los medios sensacionalistas. El Foro Social de Sevilla, aprovechando la coincidencia con la semana santa, exhibía pancartas con el nazareno salpicado de letras rojas que decían “NO A LA GUERRA”. Era evidente la aplicación de las técnicas de manipulación basadas en la cultura de masas, y la intención de explotar la sensibilidad y la fibra sentimental de la población. Es lo mismo que vemos en las novelas rosa o “soap operas” de TV, las “pelis” de terror y romance y por supuesto las campañas presidenciales o políticas por cargos públicos en general. En el epicentro de la planificación de los publicistas, se encuentra el objetivo de evitar toda sofisticación y análisis crítico, de ocultar la realidad con una apariencia burda y contradictoria que despierta la sospecha del ciudadano común que quizás no logra descifrar toda su esencia. La sociedad española ha sido castrada intelectualmente a través del mecanismo más efectivo con que cuenta su clase política: LA EDUCACION.

La complicidad de todos los grupos y movimientos de oposición con el proceso de manipulación de la opinión pública es evidente. Ninguno de ellos posee intención alguna por educar a las masas sobre las motivaciones de la guerra o los intereses en conflicto. A lo sumo se permite que la rabia desbordada encuentre el necesario cauce en acciones contra países como EE.UU y corporaciones multinacionales. Así, con un conjunto de imágenes y mensajes bien articulados, se construye una opinión pública deformada y simplista. Los conflictos de clase y de grupos de poder que actúan dentro de países y corporaciones individuales quedan encubiertos y la población es privada de una percepción más exacta de los hechos. De esta manera, el descontento general que podría desbordarse en los actos contra la guerra es mediatizado y totalmente controlado. Vieja táctica europea que tiene en el estalinismo y en la socialdemocracia sus grandes aliados y maestros indiscutibles de su ejecución.

Al final del proceso queda la desilusión, la sensación vacía del esfuerzo sin resultados, la frustración ante lo inevitable y la aceptación impotente de una realidad que no se puede transformar. Algunos sienten, de manera más emotiva que racional, la presencia de manos ocultas, pero la mayoría atribuye el fracaso a una relación de fuerzas entre no iguales que siempre otorga la victoria a los poderosos. El quehacer político e institucional de toda la sociedad española es una burda obra de teatro concertada entre una cúpula de pseudolíderes de partidos que engañan a la población y a sus propias bases. Las “subvenciones” que proporciona el estado más los aportes secretos de la plutocracia económica quedan en su totalidad en las arcas de ese clan que se nutre precisamente del papel estelar de los dos partidos de “izquierda” en la oposición: el socialdemócrata PSOE y el estalinista IU-PCE.

El posible sub-título de la obra podía ser “la campaña electoral llevada al tema de la guerra” o quizás lo contrario, “la guerra convertida en la campaña electoral”. El espectáculo deplorable de los debates en el Congreso ha representado una auténtica burla a la inteligencia del pueblo español que efectivamente parece adormecido y atolondrado, pero que más temprano que tarde pagará con creces su indiferencia y confianza en una clase política corrupta cuyo plan deliberado y consciente es conducir al País al caos social y a la ruina económica.


En dichos debates, Aznar ha tratado de justificar lo injustificable. Al igual que en el caso Prestige, oímos y leímos una gran cantidad de mentiras para ocultar las intenciones de un clan cuyos intereses están completamente divorciados del presente y futuro de la sociedad. Pero el grado de culpabilidad es mayor en el seno de la oposición. El único objetivo evidenciado por IU y el PSOE en las acciones del “NO A LA GUERRA” ha sido escamotear al PP una cantidad de votos “importante” para mantener su poder de negociación en el reparto del botín. IU-PCE en particular trata de asegurar una supervivencia parasitaria a expensas de la nación trabajadora. No sorprende en absoluto que en sus ataques al PP lo único que realmente se cuestiona es la política “liberal” en materia económica. Es por aquello que decía Murray N. Rothbard: “en el libre mercado cada quien depende de lo que produce. En un sistema estatista de distribución de riqueza, una buena parte vive de lo que sustrae a quienes producen por la acción del estado”. IU-PCE es un agente que vende sus servicios para confundir y mediatizar el descontento popular. Para remunerar tan digna tarea requiere, además de liquidar el mercado, mantener altos los impuestos. Esta es su única preocupación.

Con el objetivo de construír un ejemplo demostrativo de lo anterior, el autor de este escrito procedió a suscribirse a algunos de los foros o grupos de discusión controlados por la izquierda estalinista como el Foro Social de Sevilla, el Foro Social Málaga y Attac [Galicia]. Dichos foros fueron elegidos por ser de los pocos no moderados para asegurar la publicación de por lo menos el primer mensaje el cual fue un artículo titulado: “Por Qué Aznar Apoya la Guerra”.

En dicho artículo se hace un análisis de la estrecha relación del poder económico español con intereses norteamericanos, de sus prácticas recientes en Latinoamérica, de sus nexos con Cuba y con la Revolución Bolivariana. Más aún se explican las razones por las cuales la dirigencia española no posee interés alguno en la Unión Europea, sino en consolidar el “Estado Nación”. La respuesta de los tres foros mencionados fue contundente, pero carente de toda sorpresa y originalidad: !!Borrarlo de las listas!! exclamaban. Ni una sola discusión, respuesta o argumentación; simplemente “pido que se borre a de la lista”. La secuencia de mensajes se encuentra documentada en los archivos de dichos foros. Ante la posibilidad cierta de que dichas listas sean alteradas por sus administradores, todos los mensajes fueron copiados al ForoNuncaMais:

ForoNuncaMais

Tan elocuente demostración de democracia interna y honestidad intelectual es lo menos que podemos esperar de quienes poseen un historial marcado por la traición a las luchas de los trabajadores y el asesinato de sus adversarios políticos. La cobardía que caracteriza sus actos los hace impotentes ante los grandes intereses económicos y políticos, pero se muestran dispuestos a utilizar todo su poder contra quienes perciben débiles o carentes de apoyo. Así no vacilan en criminalizar a un trabajador desesperado que arremete físicamente contra un sindicalero corrupto que entre otras cosas había impedido la convocatoria a la huelga general en solidaridad con el movimiento contra la guerra. En una acción paralela salen en defensa de Fidel Castro quien ejecuta y condena a unos disidentes que exigían libertad y democracia en Cuba. He ahí la esencia de PCE-IU o estalinismo español.

La actuación de PCE-IU durante este abril inolvidable ofrece inclusive un espacio para el humor y la burla. En medio de la turbulencia creada por el apoyo incondicional de Aznar a EE.UU, Gaspar Llamazares pide al Rey y a los tribunales que se pronuncien en contra del Jefe del Gobierno. Increíble, pero cierto. Este comunista pro soviético cree en la legalidad burguesa, pero solo cuando le conviene pues un militante de su partido, ilustre “catedrático” universitario se niega a aceptar el orden legal al ser incriminado por insultar a Bush y a Aznar con los ya conocidos términos, epicentro ideológico y programático de PCE-IU: ..ASESINOS... Y luego lloran cuando son legítimamente apaleados por los propios trabajadores. Definitivamente, el estalinismo del siglo XXI es “Politically Correct”. El papel desempeñado por la oposición nos lleva a una serie de reflexiones muy importantes sobre la real situación del País.


Lo que tenemos en España con el gobierno de José María Aznar NO es una democracia liberal como quieren hacernos creer; es una sociedad intervenida por el Estado donde un número cada vez mayor de pillos, vive sin trabajar a expensas de una cantidad cada vez menor de individuos que producen. Y no me refiero a quienes están en el paro que son en realidad las víctimas de este proceso. Prueba de ello la tenemos con los trabajadores de Sintel. Un status quo semejante genera un empobrecimiento gradual y general de la sociedad. Aunque muchos no lo crean, nuestro sistema económico y político solo necesita perder algo de maquillaje y profundizar ligeramente las restricciones a las libertades civiles para calificar con todos los honores como un régimen FASCISTA. Ello por definición es el surgimiento del estado todopoderoso y opresor que suprime todo tipo de libertades, sobre todo las económicas en función de una agenda confiscatoria y de colectivización de la propiedad. Para impulsar esa agenda se requiere la eliminación de libertades y una bien orquestada propaganda alrededor de un proyecto nacional, aunque en la práctica, éste no existe . Una actitud belicista es también una característica del proceso.

Al introducir el tema del estado, no debemos confundir capitalismo o socialismo de estado con “estatismo”. Veamos este famoso parágrafo de “La revolución Traicionada” de León Trotsky:

“Capitalismo de estado significa simplemente la sustitución de la propiedad privada por la propiedad del estado, y por esta razón posee un alcance parcial. Estatismo implica la intervención del estado, pero precisamente para preservar la propiedad privada. Este es el caso de Mussolini en Italia, Hitler en Alemania, Roosevelt en EE.UU o León Blum en Francia. Cualesquiera sean los programas del gobierno en cuestión, el estatismo transfiere el peso de la decadencia del sistema de los poderosos hacia los más débiles. Rescata de la ruina total a los pequeños propietarios solo en la medida en que son necesarios para la existencia del gran capital. La planificación central del estatismo no se deriva de la demanda por un desarrollo de las fuerzas productivas, sino de la necesidad de conservar la propiedad a expensas de dichas fuerzas las cuales se encuentran en rebelión. El estatismo significa aplicar los frenos al desarrollo de la tecnología, mantener empresas inviables, perpetuar estratos sociales parasitarios. En síntesis, el estatismo posee un carácter completamente reaccionario”:

En España sucede algo muy curioso: el gobierno fascista del PP utiliza la retórica del liberalismo económico como una concesión a su base tradicional y a sus viejos nexos con la llamada “derecha económica” tanto a nivel local como internacional; sin embargo, su verdadera agenda es el estatismo. Quienes le facilitan la tarea son precisamente el estalinismo [IU-PCE] por un lado y la Socialdemocracia [PSOE] por el otro. Ellos se oponen al libre mercado, a la reducción de impuestos, a flexibilizar regulaciones que impiden inversiones, a crear estímulos para emprendedores y en general a cualquier cosa que libere las fuerzas productivas de la sociedad española. Su misión primordial es coadyuvar en la formación de una opinión pública favorable hacia el estado como factor de conciliación de clases, de mitigador de los males inherentes a la avaricia de los empresarios. De esta forma, el PP queda exonerado del doble discurso que erosiona su credibilidad.

Apelemos una vez más a Trotsky para describir en qué consiste realmente la acción del fascismo contra los empresarios, comerciantes, campesinos y en general aquellos que hacen uso de la llamada “libre empresa”

“Hacia los campesinos y pequeños propietarios en general, la burocracia fascista toma la actitud amenazadora de amo y señor. Hacia los magnates capitalistas, aquellos para quienes actúa como plenipotenciario, el estado corporativo no es más que un vendedor “clerical” al servicio del capital monopólico”.

Por esta razón los estalinistas censuran a quienes cuestionan al gran capital, traicionan a los trabajadores de Sintel en su lucha con Telefónica, pero arremeten sin compasión contra McDonalds que son simples franquicias cuyos dueños son pequeños empresarios y propietarios españoles.

Vemos como en España, esa actitud de que habla Trotsky se expresa en la retórica de IU-PCE, PSOE que en teoría representan la oposición al gobierno, pero la ejecución de facto de la política corresponde al PP. No existe desacuerdo alguno. Todo ha sido cínicamente concertado. Las aparentes discrepancias a nivel de palabra con insultos ocasionales y discusiones en el congreso son parte del “show” teatral para la TV y los periódicos. Lo más notorio recientemente, es el pleno control de la situación por parte del PP a pesar de su caída en las encuestas de opinión. El libreto asignado a IU y al PSOE corresponde a un papel secundario. Ello es evidente ante la renuncia de éstos a un papel más protagónico y decisivo en las protestas recientes contra la guerra. La “izquierda” carece por completo de propuesta programática, sólo promete más estatismo que es precisamente lo que el PP demanda de ella.

La demostración de que el PSOE ha aceptado el papel de secundar al PP la tenemos en sus promesas electorales populistas con un incremento real en el gasto social lo cual es inviable en los próximos años, no solo en España, sino en toda la EU. Francia y Alemania se verán obligadas a realizar importantes recortes a su gasto público y como es de esperarse, los mísmos van a recaer principalmente sobre los hombros de los trabajadores, campesinos y pequeños empresarios. Europa ha alcanzado el más alto nivel de estatismo permisible dentro de lo que podríamos considerar todavía un sistema de libre empresa. Un aumento del mísmo nos lleva irremisiblemente a la implantación del Estado Total y a la colectivización de casi todas las formas de propiedad excepto la propiedad de la Plutocracia. Esto no es la revolución proletaria. Esto es por definición el Fascismo.

En una sociedad de clases el estado gobierna en función de los intereses de la clase dominante no de los más débiles como proclama el coro PP-PSOE-IU. Por lo tanto, mientras más poder y recursos sean retenidos por la masa social fuera de las manos del estado; vale decir de la clase dominante, más igualitaria y participativa es la sociedad en general. La pretensión de que el estado transfiere riqueza de los más ricos a los más pobres y de que preserva mejor los bienes públicos y el ambiente dentro del sistema capitalista es simplemente un invento de la socialdemocracia o tercera vía para llevar a cabo precisamente todo lo contrario. La preocupación del estado por los bienes públicos o por el ambiente la acabamos de ver en el caso del Prestige. Si el poder reside en las bases y en las comunidades organizadas en forma voluntaria con total autonomía y democracia interna la utilización de los recursos es más efectiva.

El PP y Aznar han desarrollado una gran sofisticación respecto al manejo y manipulación tanto de masas como de sus “adversarios”. España ha llegado a un punto en que toda actividad institucional se encuentra penetrada y controlada por el Estado. No existe una real diferencia entre lo público y lo privado, ni tampoco entre la propiedad social y la de los burócratas del régimen. Todas las actividades empresariales se derivan de esa relación clientelar entre amigos, familiares y asociados en general. Los fondos públicos son utilizados sin ningún pudor en la forma de subvenciones, ayudas, financiamientos, préstamos gobierno a gobierno como carnada a toda clase de forajidos locales e internacionales para completar negocios sin que ninguna de las instituciones de control actúen. Todas están sobornadas al igual que los partidos de oposición, los medios de comunicación, las federaciones, las universidades, las ONGs. En fin, hasta el puesto de un limpiabotas de la calle está adjudicado por una relación clientelar con el estamento político representado en esta bien concertada troika.

En una situación semejante, la corrupción se extiende desde la más elevada cúspide del poder hasta los comunes ciudadanos de la calle y se comienza a notar en las más simples tramitaciones burocráticas. Es promovida en forma deliberada por el propio estado con el fin de desnaturalizar el sentimiento de rechazo a una sociedad decadente, envejecida y moribunda, sin ninguna creatividad y sumida en la ignorancia. En España existe de facto la política del “Partido Unico” al igual que en la URSS y en Cuba. Ni siquiera se cuidan las más elementales apariencias. Los fondos públicos se utilizan para promover al Partido el cual es indisoluble de la estructura organizativa del Estado. Al estilo de cualquier república bananera, el gobierno español ha abandonado por completo todo proyecto de país y visión de largo plazo. La UE ha perdido todo su atractivo, más bien se ha convertido en una amenaza para la plutocracia que solo busca la explotación del mercado ibérico a corto plazo.

España se aproxima a la fase crítica del proceso fascista en la cual los recursos disponibles por el estado corporativo se hacen insuficientes para mantener las cuotas de distribución asignadas. Bajo esas circunstancias, ese estado corporativo se torna irremisiblemente agresivo contra todos los sectores de la sociedad excepto la plutocracia que representa y alimenta. El Fascismo es un proceso que se origina de una coyuntura histórica, no es una cualidad o atributo de personas en particular. Las acciones y conducta del Gobierno actual no se deben a que Aznar es un fascista como dicen los estalinistas o socialdemócratas. Lo que Aznar sea como persona es completamente irrelevante. Cualquier otro en su lugar haría exactamente lo mismo o tendría que abandonar el cargo.

El turismo tanto nacional como extranjero y la pesca de Galicia representan factores económicos claves, estratégicos y económicamente viables de toda la península. La razón estriba en que su supervivencia y desarrollo han estado regulados por el mercado. Estas actividades no necesitan intervención alguna del Gobierno, por el contrario requieren libertad económica y civil para desarrollar su máximo potencial; sin embargo, vemos como las prioridades del Estado español son otros renglones que comprenden “empresas e instituciones inviables y estratos sociales parasitarios”. La protección y preservación de éstos implica la liquidación de aquellos. Ese es precisamente el papel del Estado: reorientar o forzar el modelo de desarrollo del País en función de intereses exógenos y no de los que realmente maximizan el progreso y el bienestar de los ciudadanos. Este ha sido el drama de América Latina y lo que conocemos como modelos económicos dependientes.

En el caso de España aparece una variable nueva que es la rigidez monetaria y fiscal dependiente de Bélgica. El proceso descrito encuentra viabilidad a través de la hiperinflación y las devaluaciones sucesivas típicas de las economías emergentes, pero en nuestro caso el libreto es el de Argentina por la imposibilidad de mover la paridad cambiaria. Para no llegar a esta situación, Aznar y su plutocracia necesitan torpedear y desestabilizar el euro.

A medida que el Estado Corporativo se afianza, la incompatibilidad comercial con la UE aumenta. La España del turismo, de la pesca, de los pequeños y medianos artesanos, de los emprendedores de las altas tecnologías, del fútbol y del entretenimiento es complementaria y necesaria para los otros países de la Unión. A su vez dichas actividades desarrollan sinergías operando en un mercado amplio y global. Sin embargo, las corporaciones inviables de la plutocracia que no han sido creadas por el mercado, sino por el Estado Español representan un injerto sin viabilidad económica en la UE. Por esta razón, Aznar y su plutocracia tratarán por todos los medios de desmembrar a la Unión Europea como ya se observa en su accionar.

Como conclusión y en contraste evidente con la amalgama ideológica de los foros sociales y de Attac los cuales representan al estalinismo y son aliados de la política Aznar-PP-PSOE-IU, la crisis que se avecina en España es consecuencia del estatismo y de la supresión de libertades económicas y no lo opuesto como pretenden hacernos creer. Karl Marx en su discurso ante el Congreso de Libre Comercio de Bruselas en 1847 dejó claro que el máximo desarrollo de las fuerzas productivas en el capitalismo se alcanza bajo condiciones de libre mercado lo cual conduce a su vez con mayor rapidez al socialismo. Como delegado miembro del mísmo, Marx votó a favor del “free trade”. Existen varios escritos de Engels posteriores que avalan este hecho. En relación al Marxismo existe una cantidad de mentiras y falsas hipótesis creadas por estalinistas, socialdemócratas y otras especies con el fin de engañar a la sociedad. Esto ha sido posible en Europa por el control y la influencia de las troikas mencionadas sobre la educación. Realmente no existe diferencia con el siglo XV en que se excomulgó a Galileo por proclamar que la tierra se mueve.

“Todas las revoluciones han perfeccionado la máquina del estado en vez de destruírla”
Karl Marx


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